La Roja tiene asegurado el relevo

La selección española de fútbol termina 2012 clasificada como la mejor del mundo. En el año, la tricampeona de Europa y campeona mundial, ha terminado invicta. En trece partidos, entre oficiales y amistosos, solamente ha dejado de vencer en tres ocasiones. Tres empates han sido los peores resultados. El equipo nacional se ha habituado al triunfo y los aficionados aguardan cada encuentro con el convencimiento que acabará en victoria. El liderazgo solamente lo han ejercido Brasil, Alemania, Argentina, Francia y Holanda. En el caso español casi podría afirmarse que existe contumacia si tenemos en cuenta el modo en que perdura al frente de la clasificación.

La gloria actual podría considerarse situación transitoria si se temiera que no existe relevo para quienes están ahora en el equipo. Las selecciones inferiores cabalgan también a lomos del triunfo y en ellas hay futbolistas cuyo futuro ya es presente. El Primera División hay jugadores a quienes se puede catalogar de los ganadores del futuro. El premio internacional más importante que se adjudica a los jóvenes ha sido para el malaguista Isco, que ya está capacitado para dar el salto.

En el Madrid apuntan jugadores como Morata, Nacho, Casado, José Rodríguez y Jesé, que están en la recámara. En el Barcelona el elenco da para elegir, Deulofeu, parece el más elogiado, pero no es el único porque a su lado están Sergi Roberto, Planas y Grimaldo junto a quienes ya son casi habituales en el primer equipo Bartra, Muniesa, Montoya, Thiago y Tello Y no se pueden olvidar nombres como el bético Pozuelo, el getafense Álvaro y el valencianista Canales si finalmente supera dos graves lesiones que ha padecido.

Enumerar la cantidad de futbolistas que pueden acabar siendo sucesores de Xavi, Iniesta o Villa no es complicado. Sobre todo, porque hay jugadores que están en los veinticinco o veintiséis años cuya explosión se está dando esta temporada y ello hace predecir incorporación próxima al equipo que dirige Vicente del Bosque. En la actual selección, salvo pocas excepciones los hay que, de no padecer alguna grave lesión, tienen asegurado el puesto durante varios años.

Lo más esperanzador está en el hecho de que quienes se van incorporando, como Beñat, aportan el mismo estilo de juego. Los que llegan no son jugadores distintos. Su ensamblaje se produce de manera natural.