El Madrid-Atlético podría acabar en drama

José Mourinho ha conseguido, incluso antes de un partido tan trascendental para su equipo como el que le enfrentará al Atlético, ser la primera figura del reparto. La película tiene poco de comedia esta vez. Aunque no está escrito el guión, bien podría suceder que las escenas acabaran mostrando un drama. Contra el Atlético no sólo están en juego los tres puntos. De consuno, el prestigio del club y la credibilidad del técnico.

Mourinho apuesta en este envite más de lo que podría imaginar. Es mucho creer que se juega el puesto y, sin embargo, podría poner en un brete a Florentino Pérez. La derrota con el Atlético obligaría a los dirigentes madridistas a plantearse preguntas tan trascendentes como las que se refieren a la permanencia en el cargo, el despido pese a la considerable indemnización que le corresponde por contrato.

La gran incógnita estaría en la reacción del público si no fuera porque hay suficientes indicios para creer que sería ruidosa y las protestas ya se sabe que en estos casos comienzan en el banquillo y acaban en el palco. Florentino Pérez ha sido el mejor gestor que ha tenido el club. Lo tomó en la ruina y lo ha puesto en los primeros lugares de la clasificación mundial en el orden económico. Florentino ha dirigido la entidad firmando los mejores contratos de la historia en materia económica. La apuesta por Mourinho formaba parte de su política de grandes gestos. Ha sucedido que el entrenador no ha respondido a las expectativas que en él se depositaron. Esta temporada, el portugués ha puesto en la picota a la organización de la entidad porque los resultados no responden a las inversiones en fichajes y aunque ha tenido cuanto ha solicitado.

Perder contra el Atlético sería relegar al equipo a once puntos del Atlético y, presuntamente, a catorce del Barcelona. Mantener a Mourinho con la enemiga del Bernabéu sería grave cuestión para el presidente. Tal vez en las vísperas estamos aventurando tormenta en vaso de agua, pero lo que se comenzó a respirar en partido de Copa con el Alcoyano es claro indicio de divorcio entre la mayoría de los socios y el entrenador. Que le aplaudan los ultras no es el mejor argumento para su defensa.

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