Falcao disputa el Pichichi a Messi y Cristiano

Radamel Falcao es el último mesías del Atlético de Madrid. El colombiano es el gran ídolo del Vicente Calderón. Con sus tantos está poniendo en duda la supremacía goleadora de Messi y Cristiano. Al delantero atlético solo le faltaba marcar en libre directo y lo hizo en Anoeta, en los últimos suspiros del partido contra la Real. Fue su primera diana en este tipo de faltas y valió los tres puntos para su equipo que se mantiene en el coliderato con el Barcelona.

Falcao, junto a Hulk, llevó al Oporto a ganar la Liga Europa. El fichaje por el Atlético fue el gran acierto de los últimos cuatro decenios. Desde que Víctor Martínez dejó de ser secretario general del club nadie había tenido tan buena visión para contratar un jugador como el colombiano.

Falcao está compitiendo con Messi y Cristiano por la cabeza de la clasificación de goleadores. Se da la circunstancia de que el argentino enamora con los libres directos que, en ocasiones, son los tres puntos para el Barça. En San Sebastián Radamel pidió para él el lanzamiento del castigo. Se estrenó en tal faceta y consiguió el tanto que llegó en el momento preciso.

Cristiano Ronaldo ha intentado marcar en las faltas tanto en el Bernabéu como fuera de casa y es proverbial su incapacidad para batir a los porteros contrarios. Cada vez que se dispone a tirar la falta ya hay apuestas por el cómo fallará. Es comprensible que el portugués quiera añadir a sus naturales condiciones de buen rematador la superación de las barreras en remate que ha de ser fuerte y preciso.

En la tabla de goleadores es primero Messi con once tantos, sólo uno de penalti y uno de falta; Cristiano ha marcado nueve, cuatro de ellos de penalti y ninguno de libre directo; Falcao es tercero con nueve dianas, también cuatro de penalti y uno, el de su estreno, de tiro libre.

Tal y como se está desarrollando la competición es fácil vaticinar que entre los tres está el ganador del trofeo Pichichi. El trío, además, buscará el preciado galardón europeo de la “Bota de Oro”. Examinadas las cifras, el barcelonista ha tenido más tino ante las porterías contrarias y solamente se ha valido una vez del máximo castigo. Ventaja numérica y moral.