La Roja no tuvo efecto balsámico

Ganar la Eurocopa, en palabras de Vicente del Bosque, no significaba remediar los males españoles. No vencer a Francia tampoco es alivio. El fútbol es en muchas ocasiones bálsamo. Lo fue, por ejemplo, durante la Guerra Civil porque en ambas partes hubo campeonatos y en la de Franco hasta se inventó una selección nacional espuria, que contribuyó poco a levantar la moral de los soldados porque los dos partidos que jugó contra Portugal los perdió. Empatar con Francia no ha sido grave tropiezo, pero no ha contribuido a mantener la teoría de que La Roja es poco menos invencible. Al menos lo era en partidos oficiales. Tal vez el disgusto español haya puesto de mejor humor al presidente galo. La prima de riesgo está en juego.

La selección española es tan similar al Barcelona que los problemas de este se la trasladan. El virus de la defensa en la que faltan Puyol y Piqué ha entrado en el cuerpo del equipo nacional. Las dos bajas han hecho a su club muy vulnerable y a la selección le han creado inseguridad defensiva. Con ellos en el campo la alineación contra Francia habría sido distinta y, sin duda, más cohesionada y firme.

Con los dos centrales catalanes, Del Bosque podría alinear a Sergio Ramos en el lateral derecho con lo que esta banda ofrecería prestaciones similares a las que proporciona Jordi Alba por la izquierda. Con Puyol y Piqué, Busquets jugaría en el centro y con ello se obtendría mayor garantía a la zaga. Arbeloa no es buen atacante y Juanfran cometió el error de su vida aunque el empate no hay que achacárselo a él, sino al equipo que no supo amarrar la victoria cuando la tuvo en sus pies. Verbigracia: Cesc en el penalti y Xavi en el contragolpe más favorable.

Probablemente, Del Bosque se equivocó al no contar con Albiol, defensa central con oficio. Busquets habría sido más eficaz en el centro. El empate con Francia no es un drama. Habrá que ganar en París y para entonces se supone que la defensa estará recompuesta e Iniesta en mejor forma física. La que no posee ahora recién salido de una lesión.