Contra Francia, el primer puesto en juego

Francia no es el mejor adversario para tener la mínima relajación. Jugar en casa obliga a la selección española ha seguir ganando. Contra los franceses, el otro gran equipo del grupo está en juego el primer puesto. La Roja no puede poner la mínima duda sobre su condición de gran campeona. Los franceses, dirigidos por Didier Deschamps, están en fase de renovación. Aún no han alcanzado el poder de otros tiempos.

Vicente del Bosque tiene pocos problemas para la alineación a pesar de que aún mantiene la duda sobre el concurso de Sergio Ramos. Teniendo en cuenta el carácter del jugador del Madrid, hay que suponer que a la hora de la verdad le dirá al entrenador que está en condiciones y con ánimo suficiente para jugar. En caso contrario, Del Bosque tendría que recurrir a colocar a Albiol en el centro de la zaga. Éste también podría jugar si Ramos estuviera en condiciones y Busquets pasara a la zona media, a su puesto habitual.

La defensa española tendrá que andar lista porque delante tendrá a dos jugadores importantes: Ribery y Benzema. El seleccionador ya ha advertido de que no forzará la alineación de Ramos si éste no está en plenitud. Del Bosque no quiere correr riesgos y menos en semana en que al Madrid le han caído encima dos lesiones importantes y ambas en el lateral izquierdo de la zaga. Marcelo, lesionado con la selección brasileña, ha sufrido una fractura de metatarsiano y tiene para tres meses de descanso. El problema de Coentrao es menos grave, pero tampoco está parar participar en los próximos encuentros. Mourinho podrá alinear a Arbeloa en la izquierda y tendrá la solución de contar con Sergio en la derecha y formar el tándem del centro con Pepe y su protegido Varane. A Albiol lo tiene marginado.

Francia ha sido en los últimos tiempos equipo difícil de batir y con la clasificación mundialista en juego saltará al Vicente Calderón con el deseo de anular el buen juego de los españoles. O sea, paredón defensivo. Aunque el Calderón es la casa de Fernando Torres no hay todavía indicios de que Del Bosque cambie de parecer y ponga delante un nueve auténtico. Seguramente seguirá con el nueve falso, Cesc, solución que, por ahora, no le ha ido mal. En Minsk alineó siete centrocampistas y La Roja goleó.