La Supercopa, guión conocido

José Mourinho planteó la disputa de la Supercopa de la pasada temporada como el primer reto con el Barcelona. Los catalanes habían ganado la Liga y los madrileños la Copa el Rey. Este año es al revés. Y el trofeo depende de un solo gol de ventaja con el que llega el Barça al Bernabéu gracias al error que cometió Víctor Valdés y que permitió que la vuelta tuviera más intriga que la del 3-1 y el 4-1 que pudo ser.

Mourinho necesita ganar la Supercopa. Los cinco puntos de desventaja en la Liga en solo dos jornadas obligan a los madridistas a reencontrarse con la moral y las buenas costumbres. El Barcelona no renuncia a seguir sumando títulos y aunque ahora el equipo depende de Tito Vilanova nadie ha perdido la perspectiva de seguir contando más que su adversario.

El Barcelona, ganador de la Liga anterior y perdedor de la Copa ante el Madrid, se tomó su revancha particular en la Supercopa. El Madrid vencedor en la última Liga tendrá que luchar para que el campeón de copa no se tome la suya en esta ocasión. El partido es una especie de la misma película aunque con el guión de los protagonistas cambiado.

La gran incógnita está en las alineaciones. Mourinho se la jugó en el Camp Nou alineando a Benzema, Higuaín, Cristiano y Morata en los últimos  minutos para mejorar el resultado. Lo halló gracias a Valdés. Ahora, se supone que correrá menos riesgos. El entrenador madridista nunca ha sido partidario de las alegrías. Hasta en los encuentros en que tiene ventaja acaba por amarrar alineando a un defensor más. Para derrotar al Barcelona necesitará nadar y guardar la ropa.

Aunque no debería ser así, los partidos Madrid-Barcelona se están decantando más hacia el duelo entre Cristiano y Messi. Éste, de momento, en Liga, lleva ventaja. Entre ellos están siempre los trofeos más importantes del universo individual.