Madrid y Barça no son invencibles

Madrid y Barcelona no son invencibles aunque lo parecen. Ambos tienen problemas cuando se enfrentan a equipos de los que Mourinho llama incómodos. Lo fue el Valencia para el Madrid y le arrancó un empate en el Bernabéu. Lo fue Osasuna para el Barça y sólo la oportuna aparición de Messi le impidió la victoria. El Madrid, ante Getafe, padeció la mayor incomodidad porque se vio vencido. Fue la gran sorpresa de la jornada. El Madrid durmió a cinco puntos del Barça y sus números son de los que dejan frío porque en dos encuentros, ninguna victoria.

En el estadio getafense, el Madrid se vio en ventaja a la media hora y se topó con el empate en cuanto comenzó el segundo tiempo. Inesperadamente, el gol de Higuaín fue igualado por Valera y Barrada logró el segundo. Mourinho, ante tal circunstancia, recurrió a colocar solo tres hombres atrás y poner en vanguardia junto a Cristiano, a Higuaín, Benzema y Morata. Dio entrada a Callejón y potenció su ataque al máximo. Y todo fue inútil. El Madrid no ha encontrado todavía su mejor puesta a punto. El retraso en la Liga podría difuminarlo ganándole al Barça la Supercopa.

Tito Vilanova arriesgó en Pamplona con un equipo sin la batuta de Xavi a quien tuvo que recurrir en el segundo tiempo aunque su entrada fue por Iniesta, decisión inesperada. El equipo barcelonés, al final, tuvo que recurrir a la inspiración de Messi quien acabó acertando ante la portería contraria. Marcó primero Osasuna por medio del debutante Joseba Llorente.

Antes del empate, Andrés Fernández, guardameta osasunista, se erigió en el héroe de su equipo. Valdés no estuvo muy feliz en el gol que encajó y hubo varios despistes defensivos que propiciaron varias ocasiones de gol que los osasunistas no acertaron a convertir en goles. En el partido acabó siendo protagonista Muñiz Fernández, árbitro a quien se le escapan de las manos las tarjetas. Expulsó a Tito Vilanova y al jugador pamplonica Puñal. Es el de siempre. Pero tiene especial protección en su Comité Nacional.