Modric, ejemplo de moderación del mercado

Sigo haciéndome cruces por la demora en el fichaje del croata Modric por el Real Madrid. No entiendo las circunstancias en que se han desarrollado las negociaciones. Se podría pensar que Florentino Pérez está aplicando recortes y aunque ha traspasado a varios jugadores, no está dispuesto a ir al mercado como presidente catecúmeno.

Es buen síntoma que se peleen los dineros. Es ejemplarizante que un club con tanta potencia económica por mucha capacidad que tenga para captar grandes ingresos, no entre demasiado en el capítulo de las deudas. En un país en crisis es reconfortante que la mayoría de los presidentes hayan optado por rebajar los presupuestos.

En la primera jornada de Liga, aunque no deba tomarse como baremo anual, se han visto en numerosos campos de Primera y Segunda grandes claros en los graderíos. Las vacaciones, posiblemente, habrán influido en las ausencias, pero habrá que comprobar el estado real de los abonos para constatar hasta qué punto influye la dramática economía doméstica.

Es casi cuestión de fe pensar que en el momento en que Madrid o Barcelona intentan contratar un jugador su precio en el mercado sube. En la presente temporada de fichajes solamente parece seguir siendo rico el París Saint Germain. En Inglaterra también se han moderado.

Modric no es la salvación del Madrid. Añadirá unas gotas de calidad y respuesta física, pero su presencia en el equipo no será trascendental. Lo preocupante es que lo pide Mourinho, el mismo que el año pasado se empeñó en Altintop y Sahin. Tengo para mí que Florentino Pérez, con buen criterio, tiene sus dudas.