La selección de baloncesto, la más fiable

La selección española de baloncesto es el conjunto más fiable de cuantos españoles participan en Londres. En el partido contra Australia había antecedentes penales de Seúl y Sidney, pero en deporte lo sucedido hace cuatro u ocho años no tiene la menor trascendencia en el momento presente. Los españoles se tomaron la revancha de las derrotas sufridas con los australianos en Seúl y Sídney con absoluta naturalidad.

Si hubo, sin embargo, al comienzo del partido, más errores de los que se pueden esperar de una selección como la nuestra. Los jugadores tardaron en entrar en juego. Tampoco los adversarios fueron mucho más eficaces.

El partido tuvo características de juego en el que lo físico acaba teniendo trascendencia si el que impone la fórmula acaba saliéndose con la suya. En los primeros compases, los australianos tomaron ligeras ventajas en el marcador. El primer cuarto lo acabaron por delante con14-19, resaltado muy pobre. A partir de ese momento cambiaron las circunstancias y el equipo, con más velocidad en el contragolpe, hasta Paul Gasol hizo de palomero, recuperó el mando y al descanso ya ganaba por 32-37. Fue en el tercero cuando los españoles tomaron el mando definitivamente. Pau y Marc Gasol y Rudy encontraron el camino del aro y las ventajas se fueron agrandando. El 42-63 fue una de las diferencias que rondaron los veinte puntos. Australia maquilló el resultado a base de presión agobiante y robo de balones en los últimos minutos del encuentro lo que les llevó a perder sólo por doce puntos. Unos minutos de relajación propiciaron la recuperación australiana, pero en ningún momento se pudo ni siquiera imaginar que la victoria podía correr el mínimo peligro.

Scariolo hizo jugar a todo el equipo excepto Navarro, quien sólo volverá a la cancha si se recupera de la fascitis plantar que padece. Pau volvió a ser el máximo anotador con veinte puntos. Rudy sumó 17 y Marc, 12. Solamente Sergio se quedó con el casillero en blanco.

Lo importante de la selección es su firmeza aun cuando el técnico releve a los jugadores más importantes. Hay banquillo y todos se esfuerzan por resolver el encuentro con absoluta profesionalidad. Es realmente extraordinaria la actitud de Pau Gasol. Un hombre que ha ganado dos veces el torneo de la NBA, que figura en la elite mundial, pelea por los balones como un juvenil y como un novato celebra algunas canastas.

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