España supera a China sin los agobios de Pekín

No era fácil vencer a China. En Pekín hubo que recurrir a la prórroga para vencer. En los equipos actuales la juventud y la altura están de parte oriental. Los chinos poseen una selección en la que además de poderío debajo de los aros cuenta con buenos tiradores de lejos. El primer test olímpico se aprobó con nota. Bastó con la acertada participación de los jugadores fundamentales, Calderón y Pau Gasol y la meritoria actuación del resto de jugadores y entre ellos, de manera sobresaliente Ibaka, para que el comienzo del torneo haya sido tranquilizador. China acabó dando más facilidades de las esperadas.

Desde el comienzo el tanteador fue apretado. En los primeros instantes existió notable frialdad. Fue necesario que le llegaran balones a Pau Gasol para que hubiera ventajas en el marcador. Hubo más fallos en los tiros de los que cabe esperar en un conjunto en el que hay baloncestistas bendecidos por la elite internacional. El resultado del primer cuarto, 19-17 fue fiel reflejo de la igualdad.

Con anterioridad al España-China se jugó el Estados Unidos-Francia (98-71) en el que se constató la diferencia de espíritu en el juego. Los estadounidenses jugaron a divertirse, a protagonizar instantes imaginativos. Españoles y chinos se dedicaron a buscar la victoria de modo muy profesional, sin concesiones y sin excesivas alegrías.

Al descanso ya parecía encaminada la victoria con el 53-41 en que quedó el marcador. La dirección de Calderón, la eficacia de Gasol, la aportación de Ibaka, intimidador en defensa y ataque y los chispazos de Navarro y Rudy, además de las penetraciones de Llull abrieron la brecha. Los chinos cambiaron la defensa y no se encontraron cómodos en el marcaje individual, ni el la zona. Los triples de Calderón en los instantes más necesarios dieron seguridad a los españoles. Lo fundamental en el equipo consistía en entregarle la pelota a Pau para que cargara con la responsabilidad de terminar la jugada. Ambos llegaron al descanso igualados a doce puntos.

China prefirió la defensa individual al igual que España que no fió su suerte a la zona dada la facilidad encestadora de los chinos desde fuera de la línea de tres puntos. Cuando se recurrió a la defensa en zona fue dar facilidades. Scariolo, tal y como había prometido, concedió minutos a Marc Gasol, Juan Carlos Navarro y Sergio Rodríguez, con el fin de que fueran superando sus dolencias con el juego.

China se acercó cuando Scariolo alineó un equipo menos competitivo y los chinos se dedicaron a buscar a Yi Jianlian que se hizo hueco debajo del tablero y la diferencia de puntos se redujo a siete. En busca de mayor acercamiento el entrenador chino recurrió a Zhang jugador de 2,21 de altura para buscar superioridad en la zona y no hubo caso.

Bastó que el equipo español buscara velocidad en la contra para ir agrandando la diferencia acercándose al centenar de puntos para que no hubiera la menor incertidumbre. A este equipo, según todos los indicios solamente puede ganarle Estados Unidos.

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