España mereció más, pero se llegó a los penaltis

Hubo que llegar a los penaltis para que España, de nuevo, fuera finalista. Hubo que jugar prorroga y lanzar penaltis para confirmar que el equipo español es mejor que el portugués e incluso había hecho más méritos para ser el vencedor. La intriga de los penaltis comenzó con el fallo de Xabi Alonso. Hubo enmienda por parte de sus compañeros, Iniesta, Piqué Sergio Ramos y Cesc y los portugueses, además de encontrarse con Casillas, enviaron un balón al larguero.

Para alcanzar la clasificación para la final en Kiev fue necesario que se dieran dos circunstancias importantes. La primera, que la presión de Portugal invalidara el juego tradicional español. La segunda que los creadores españoles no se impusieran en el centro del campo, aunque, para compensar, lograron que Cristiano Ronaldo no fuera jugador decisivo. Arbeloa, por quien había tantas dudas, hizo el mejor partido de la Eurocopa.

El partido no tuvo, en general, un equipo muy dominante. España se adueñó del juego pero solamente de manera casi transitoria. Nunca duró el toque demasiados minutos. En realidad, la superioridad se mostró fundamentalmente en la prórroga. En esos minutos se temía que los españoles acusaran mayor cansancio y, sin embargo, se sobrepusieron y con coraje hicieron para ganar aunque el gol no llegó.

Del Bosque alineó a Negredo para servirse de la teoría del delantero autentico. Después se aferró a la segunda alineando a Cesc. Volvió a relevar a Silva y también dio descanso a Xavi. La salida de Navas y Pedro, dos extremos, ocurrió cuando Negredo ya estaba en el banquillo. Pese a todo, llegó la victoria.

Los pronósticos auguraron la final España-Alemania. El primero ya se ha confirmado. Alemania lo tendrá muy difícil con Italia. Tal vez España acabe el campeonato enfrentándose al equipo contra el que debutó.