Portugal es más que Cristiano

No es Cristiano contra España, pero lo va a parecer. Especialmente en Madrid, se va a hacer hincapié en el hecho de que el jugador madridista va a buscar revancha particular ante los jugadores barcelonistas que componen la esencia del juego de la selección. Recordar la paliza que le endosó Portugal a España en el último encuentro amistoso que disputaron (4-0) tampoco es a tener muy en cuenta. Evidentemente, los portugueses componen un equipo con el que no caben confianzas y analizadas las líneas hay que llegar a la conclusión que no sólo se cierne para el equipo español el peligro de la línea de ataque con Nani y Cristiano, sino que también cuenta, y de manera fundamental, la zaga en la que manda Pepe y colabora Coentrao.

La Eurocopa ha servido para que los espectadores españoles, y especialmente los madridistas, se hayan percatado de que el Khedira que juega con Alemania es bien distinto al que se alinea en el Madrid. Es jugador más completo y con mayor capacidad de iniciativa. Con Coentrao sucede algo parecido ya que también ofrece más garantías, tanto defendiendo como sumándose al ataque, que en sus actuaciones madridistas.

Portugal le endosó tremenda paliza a España en uno de esos encuentros amistosos que contrata la Federación para buscar votos o hacer caja. Ni los jugadores estaban en condiciones mentales para afrontar el partido con ánimo de campeones, ni la fecha era la más adecuada.

Pablo Hernández Coronado sentenció su primera labor como técnico nacional con esta frase: “Pasaré a la historia por ser el primer seleccionador que perdió con Portugal”. A Del Bosque se le podría decir, si no fuera porque el historial general le avala, que ha sido el primer seleccionador humillado por Portugal.

El partido del miércoles es otra de las finales que exige el torneo antes de llegar a la definitiva. Primero fue Francia y ahora toca Portugal. Cristiano será, sin duda la gran arma del equipo luso. Su rapidez, su facilidad para el contragolpe, puede poner en serios aprietos a defensores y guardameta españoles.

Los grandes entrenadores suelen decir que lo importante es que sea el adversario el que se ocupe de parar a su equipo. En este caso conviene tener presente que lo importante es detener a Cristiano. Y en este partido se juega De Bosque su capacidad estratégica. Poner a Arbeloa a marcar a Cristiano puede ser la eliminación. No tiene rapidez e intuición suficientes para detener a su compañero. Aunque se pueda argumentar que lo conoce suficientemente como para cortarle el paso, estamos ante un caso de seria reflexión por extrema necesidad. Del Bosque debe confiar la anulación de la baza portuguesa a Sergio Ramos.