El Constitucional bendice las selecciones catalanas

El Tribunal Constitucional ha bendecido la creación de selecciones catalanas “supraautonómicas”. La petición de los promotores de la idea han encontrado un apoyo muy importante, pero su traducción a la realidad palpable, probablemente, seguirá siendo utopía. Una cosa es que en España se acepten las selecciones autonómicas, lo mismo acabara ocurriendo en el País Vasco, se supone, y otra, que las federaciones internacionales acepten su participación en los torneos internacionales.

El 28 de julio de 1999, el Parlament, con el voto favorable de todos los grupos, excepto en PPC, aprobó la ley de creación de selecciones catalanas. El Gobierno la recurrió por el artículo 2, en que se afirmaba que “las federaciones deportivas catalanas de cada modalidad deportiva son las representantes del respectivo deporte federado catalán en los ámbitos supraautonómicos”. El Tribunal Constitucional ha sentenciado a favor del Parlament y en contra del Gobierno. Ahora, comenzará una nueva ruta.

El Comité Olímpico Internacional, en Comisión Ejecutiva, en Acapulco, antes de la celebración de los Juegos de Barcelona en 1992, para evitar que pudieran participar selecciones como la de Gibraltar, lo que se pretendía si su comité nacional contaba con el apoyo de cinco federaciones internacionales, se aprobó un nuevo artículo según el cual solamente pueden tener comité olímpico nacional los países reconocidos como tales por la ONU. En aquellos días también el Comité Olímpico Catalán (no reconocido oficialmente y liderado por Ángel Colom, de ERC) pretendía participar como tal en Barcelona-92.

La FIFA, basada en tal decisión del COI, tampoco admite selecciones regionales dado que ello significaría la multiplicación casi infinita de las federaciones. Los partidarios de las representaciones catalanas suelen aportar como dato a favor, el hecho de que en el Reino Unido existen cuatro nacionales: Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte. Se suele olvidar el hecho de que las cuatro son fundadoras de la FIFA y por ello se garantizaron tal distinción. A los Juegos Olímpicos, sin embargo, sólo acude una participación conjunta en todas las disciplinas.

El siguiente pleito resultará largo y servirá para prolongar la polémica. La FIFA podría acudir al argumento de que las selecciones han de surgir de ligas nacionales y desde los estamentos gubernamentales se suele acudir a la idea de que no se ve una Liga en la que el Barça juegue contra el Badalona o el Europa como en 1929. Tampoco nadie ve a Euskadi jugando un campeonato con el Athletic, Arenas de Guecho y Real Unión de Irún, pese al historial de las tres entidades.

En Cataluña, en alguna ocasión, se ha hecho una encuesta en la que se ha preguntado a deportistas catalanes de élite, fútbol, baloncesto y tenis, por ejemplo, sobre sus preferencias sobre la selección a la que desearían pertenecer y la mayoría se ha inclinado por la española.