Italia amaña y castiga a futbolistas y clubes culpables

Diez futbolistas italianos han sido arrestados, cincuenta son investigados y el entrenador de la Juventus, Antonio Conte, también. Cincuenta jugadores figuran entre los presuntos implicados en amaños de partidos y, consecuentemente, de las apuestas deportivas. El internacional Criscito ha sido retirado de la concentración de su selección tras acudir al hotel la policía para interrogarle. Italia, un año más, protagoniza el escándalo, pero también, de nuevo, ejemplariza. Aquí en España, donde se han dado sospechas fundadas, y hasta televisadas, nadie ha dado un paso al frente para depurar responsabilidades.

La Liga de Fútbol Profesional y el Secretario de Estado para el Deporte, acudieron un día a la Fiscalía General del Estado a pedir que se vigilen los posibles amaños de finales de campaña. Ahora, lo que solamente eran problemas de reglamento federativo son delitos tipificados por el Código Penal. Sin embargo, que se sepa, no se ha abierto ninguna investigación y convendría, por ejemplo, saber qué ocurrió por ejemplo, en el Rayo-Granada, por poner un ejemplo, ya que la televisión mostró detalles que convendría examinar.

No es posible acusar de manera rotunda a ningún futbolista porque todos son suposiciones, pero en el caso del Rayo-Granada hubo actitudes y peticiones que convendría dilucidar. Sobre todo, para que brillara la verdad y no quedáramos, de nuevo, creyendo que no hay más justicia que en Italia donde, actualmente, Siena, Atalanta y Novara son clubes en entredicho. La pasada temporada, la Fiscalía de Cremona ya entró en acción y el Atalanta comenzó la recién terminada competición con menos seis puntos de castigo.

En España ha habido declaraciones de miembros destacados del fútbol que han hablado de cosas raras. Incuso Javier Tebas, miembro de la Liga de Fútbol Profesional, dejó en el aire la idea de que ha habido motivos para investigar. El Comité de Competición de la Federación Española sólo actúa a petición de parte y por ello no entra motu proprio en cuestiones espinosas. Sorprende que se quisiera involucrar la Fiscalía General y tampoco se le haya pedido que tome nota de ciertos acontecimientos.