El Chelsea, campeón con menos méritos

Los milagros futbolísticos ocurren cada diez años. El Chelsea ya tiene el suyo gracias al triunfo en Munich. La final entre Bayen y Chelsea era indeseada. Los dos mejores equipos del mundo, Barcelona y Madrid, se habían quedado fuera. El campeón ha sido quien menos lo ha merecido a lo largo de la competición. No debió eliminar a Nápoles, Bemfica y Barça y tampoco hizo méritos suficientes para ganar la final. Un hombre resultó decisivo, Drogba y con él se bastó para obtener la copa europea.

Las finales no las ganan siempre los mejores. Es tópico decir que cualquier circunstancia puede variar el signo de la historia y es cierto. El Bayern dominó, atracó hizo jugadas en las que debió llegar el gol y tardó en conseguirlo. Fue un remate de cabeza medio fallido de Muller y una intervención funesta del portero Cech.

Habría bastado este tanto para ganar la Copa, peo el equipo muniqués no supo defender su portería cuando el Chelsea, derrotado, se la jugó como no había hecho hasta entonces. Y llegó el certero remate de cabeza de Drogba. El empate obligó a la prórroga.

Hubo dos jugadas para discutir. Creo que a Torres le hicieron penalti, peo el árbitro portugués no lo señaló. En el área inglesa derribaron de la misma manera a Ribery y si hubo pena máxima. Robben, que había intentado marcar desde el comienzo la tuvo como Fernando VII y marró. Cech enmendó su error del gol de Muller parando el penalti. De ahí a los penaltis ya no hubo otra opción.

Comenzó con ventaja el Bayern y Robben no se atrevió a probar suerte de nuevo. Neur el guardameta alemán no sólo detuvo el penalti que lanzó Mata, sino que, además, el tercero de su equipo y también marcó. Luego llegaron los errores y Drogba se encontró con el tiro que podía dar el triunfo a su equipo y acertó. En el estadio muniqués se produjo lo inesperado: perder en casa.

Las grandes finales están llenas de grandes errores y de fantásticos aciertos. Para que Bayern y Chelsea llegaran a la final fue necesario que Messi desaprovechara un penalti en el Camp Nou y que Cristiano, Kaká y Sergio Ramos lo hicieran en el Bernabéu. Los penaltis decidieron el éxito de un equipo que se topó por vez primera con la Liga de Campeones y de milagro. Más aún, tras el encadenamientos de milagros.