La eliminatoria Barça-Milán, para el Camp Nou

A los equipos españoles les acucia el deseo de marcar al menos un gol fuera de casa. A los italianos no les preocupa resolver la eliminatoria en la vuelta. Al Milan no le importó empatar con el Barcelona en San Siro porque su sistema está fundamentado en la defensa y el gol al contragolpe, que es lo que buscará en el Camp Nou.

El partido comenzó de manera trepidante. Tanto, que en veinte minutos los italianos había disfrutado de dos ocasiones para batir a Valdés, Alves falló la ocasión más clara del Barça, Ibrahimovic falló ante el cancerbero catalán y el árbitro perdonó a Abbiati el penalti que le hizo a Alexis.

A este ritmo se suponía que el partido entraría en cualquier momento en el toma y daca de goles, pero el equipo barcelonés, como suele, se hizo con el balón, dejó al Milán sin posibilidades y el encuentro se jugó, prácticamente, en medio campo. Los milaneses establecieron dos líneas de cuatro hombres para defender y dejaron delante a Ibrahimovic y Robinho. El sueco hizo acto de presencia hasta defendiendo y el brasileño pasó inadvertido.

El Barça se empecinó en buscar la penetración con paredes imposibles. Guardiola, que prefirió nadar y guardar la ropa, alineó a Keita y dejó a Cesc en el banquillo. En la segunda mitad, en busca del gol que diera ventaja para la vuelta, echó mano de Tello y Pedro, para abrir el juego por las bandas y, a cambio, sentó a Iniesta. Tello creó problemas a la zaga milanista, aunque no encontró la diana. Alexis no anduvo fino y Messi fue cazado más de una vez por los zagueros contrarios y tampoco esta vez encontró el camino del gol. Pasar por la barrera italiana era misión imposible.

El Barça tiene ahora la oportunidad en casa. Sin embargo, no deberá tomar ninguna confianza. En la anterior confrontación hubo empate a dos goles en Barcelona y ganaron los azulgrana  2-3, en San Siro.

La segunda mitad se pareció poco a la primera. El juego se ralentizó, la parsimonia favoreció la defensa milanista y salvo los minutos finales, en los que pudo haber marcado, el Barcelona no hizo en Milán el partido que se esperaba. Tendrá que echar más fuerza en la vuelta. El Milán es equipo muy peligroso. Esta vez, Ibrahimovic estuvo bien vigilado y la ocasión que tuvo la marró, pero en el contragolpe será temible porque el Barça estará obligado a atacar para seguir adelante.