Mourinho se enfrenta a los españoles

El pintoresco José Mourinho fue en Inglaterra “Special one”. En España es sólo “Special two”. Las derrotas con el Barça le sacan de quicio y ha conseguido poner en pie de guerra a media plantilla madridista. Su malhumor, sus errores continuos ante el equipo catalán, le han hecho pronunciar reproches contra los futbolistas españoles de la plantilla. Y lo que es peor, sospecha que estos se la tienen jurada.

Mourinho, que nunca perdonó a Jorge Valdano que en sus colaboraciones periodísticas le hubiera puesto a pan pedir más de una vez, en el club no soportó su presencia y se buscó la coartada, entre otras, de argumentar que había filtraciones a los medios periodísticos y ello se debía a Valdano. Ha pasado el tiempo y continúa habiendo filtraciones. Ahora, se sabe de los que ocurre dentro del vestuario más incluso que en los tiempos de Valdano, aunque a éste ya no le puede cargar el muerto.

Han dado tres cuartos al pregonero desde el club para que se conozcan las conversaciones que ha mantenido el entrenador con los jugadores tras el descalabro ante el Barcelona. Les montó un mitin que es el modo de excusarse por sus propios errores. Y la plantilla la salió respondona.

Con Iker Casillas tiene roces desde los primeros tiempos. La primera cuestión fue a causa de unas manifestaciones de la novia del guardameta, Sara Carbonero, en un programa televisivo en el que dibujó someramente la personalidad de Cristiano. Casillas trató de firmar la paz al poner de su parte más de lo que debía. Mourinho no le traga y su mejor elogio ha sido decir que si para balones es que está para ello. No lo acepta como uno de los grandes héroes del equipo que es como se le suele catalogar habitualmente.

No hubo vuelta pacifica tras las vacaciones navideñas porque empezó a decir aquello de que algunos habían comido demasiados turrones y polvorones. Casillas, el capitán, contestó diciendo que las vacaciones están también para disfrutar aunque haya que pensar en el fútbol.

En el vestuario se las tuvo tiesas otra vez con Casillas y hasta con Sergio Ramos a quien culpó de uno de los goles barcelonistas en lugar de cargarle el muerto a Carvalho. Los españoles ya hace tiempo que creen que el entrenador dedica sus mejores atenciones, y mayores elogios, a los portugueses o lo que es lo mismo, a los jugadores que, como a él representa el también portugués Jorge Mendes.

Los futbolistas han llegado a reprochar al entrenador que les prohíbe hablar con los periodistas, que les tiene prohibidas las entrevistas y que encima dijo de Sergio Ramos que le “mató” en las declaraciones de la zona mixta tras la derrota frente al Barcelona.

Los jugadores no creen en los sistemas que emplea el entrenador y hasta se han quejado de que Pepe no pidiera claramente perdón por el pisotón a Messi. La relación entre entrenador y futbolistas es cada vez más tensa. Tal vez a Mourinho ello le va a preocupar poco porque su ilusión está en sustituir al viejo Fergusson al frente del Manchester United.