Año nuevo, deudas nuevas

Termina el año lleno de pesadumbres económicas en el triunfal deporte español y comienza otro con idénticas perspectivas. El año 2012 no deparará vida nueva porque está lleno de futuros inciertos en la mayoría de los deportes. En año olímpico la economía no se presenta boyante. Año nuevo, deudas nuevas.

No ha terminado 2011 y ha surgido un nuevo club, el Valladolid, acogiéndose al concurso de acreedores. Cambia la ley y ha habido que darse prisa para acogerse lo más urgentemente posible a los beneficios que reporta. Acaba el año sin que en el Racing de Santander se sepa quién es el dueño y quienes pueden mandar.

Estamos en las postrimerías del fatídico 2011 y el Villarreal, que ha vivido más de un decenio de manera ejemplarizante, ha anunciado en el balance de la pasada temporada el déficit más importante de tantas campañas entusiasmantes.

Estamos en vísperas del comienzo de la preparación de los ciclistas y el pedaleo en las primeras carreras del calendario y medio pelotón español está sin equipo. No sólo ha desaparecido más de uno, sino que no se ha creado espacio suficiente para enrolar a algunos de los buenos corredores a quienes no les llegan ofertas de trabajo.

En año olímpico tienen asegurados sus salarios los atletas que cumplan con las marcas mínimas para acudir a Londres. Los deportistas olímpicos salvan los muebles gracias al ADO, asociación creada para el fomento del deporte olímpico, que comenzó a dar frutos en Barcelona-92.

Hay nueve clubes de fútbol que no van a poder cuadrar los presupuestos porque si siempre tuvieron dificultades para ello, en la presente campaña se han visto privados del patrocinador que aparecía en las camisetas de los futbolistas.

La economía de los clubes de fútbol está gangrenada por los altos salarios de los futbolistas. Fichan alegremente y en muchos casos no pueden pagar y recurren a créditos que llevan a la entidad a la catástrofe. Pero nadie pone un mínimo control. Urge la creación de la oficina que examine los presupuestos y los rechace si están por encima de los ingresos reales.