Mourinho se irá si triunfa plenamente

José Mario Dos Santos Félix Mourinho es un enredador con gran visión comercial. Ahora sueña con Inglaterra. Y no ha tenido el menor empacho en proclamarlo. En la prensa madrileña me temo que su anuncio no ha sido bien interpretado. En primer lugar, resulta complicado erigirse en muoriñólogo porque no estamos habituados a personajes tan singulares como él. El pintoresco entrenador madridista no da grandes facilidades para que se le pueda interpretar correctamente.

Tengo para mí que el anuncio de su abandono de Madrid tiene truco. Estoy por creer que solamente se irá del club a su añorada Inglaterra si consigue un par de triunfos importantes. Su soberbia le impide decir adiós sin dejar rayas hechas. Su historial tampoco está para echarle un borrón. De acuerdo con lo se le supone, continuará en el Bernabéu hasta que pueda marcharse por la puerta grande, en hombros de la multitud.

Ha habido algunos entrenadores que han entendido por finalizada su misión cuando han alcanzado un triunfo importante. Salir en ese momento es dejarse la puerta abierta para un posible regreso. Mourinho no es de los que parece dispuesto a volver a puntos de partida aunque es evidente que dados los pasos que ha dado, retornar a alguno de los clubes que ha entrenado nunca será dar un paso atrás.

Mourinho suele medir sus palabras cuando habla para un medio extranjero. Se hace publicidad gratuita y enciende los focos para que se vea la posibilidad de que algún club importante apueste por él. Tiene bien establecidas sus prioridades y lo que probablemente nunca aceptará es un contrato, por muy fantástico que sea, en una entidad que no le ofrezca garantías de éxito. Tal y como se comporta establece un precio de mercado siempre al alza. Se irá del Madrid, digo yo, cuando pueda saludar desde los medios. Tal sucederá si, un suponer, gana la Liga y elimina al Barça de la Copa del Rey y le gana la Liga de Campeones.

Su fecha de caducidad está condicionada, sobre todo, por el Barça. Por ganarle.