El Madrid aún no ha ganado la Liga

Luis Aragonés suele predicar que la Liga se gana en el último mes. Johan Cruyff ha dicho que es demasiado pronto para pronosticar que el campeonato será del Real Madrid. Los seis puntos de ventaja que ha tomado el equipo madrileño han dado a pensar en la posibilidad de que la racha triunfal barcelonista se quiebre esta temporada.

La euforia se ha desatado. Los medios informativos madrileños, 99,9 madridistas, se han hecho a la idea de que el Barça está terminando su ciclo de grandes victorias. En la Ciudad Condal, como es natural, se tienen en cuenta los seis puntos aunque no se le da excesiva trascendencia.

El barcelonismo confía en que se avecina nuevos días ilusionantes porque hay dos partidos de Liga que se van a ganar, y en medio, el Mundialito de Clubes que se confía en conquistar.

No hay que predecir que los seis puntos son insuperables y ni siquiera si el 10 de diciembre el Madrid vence en el Bernabéu y alarga la distancia a los nueve. Lo que ahora se contabiliza de manera tan entusiasta podría convertirse en frustración si Mourinho “Carudel” volviera a tropezar con Guardiola.

Hay datos que cuentan a favor del equipo madrileño. El Barça es demasiado dependiente de Messi y éste no está en su mejor momento. Probablemente, necesita descanso para que refresque ideas y recupere fuerza física. Está muy castigado con el Barcelona y su selección y no le vendría mal reposo.

El Madrid gana casi sin despeinarse y al Barça le cuesta llegar al gol. El excesivo juego de toque, y la escasa verticalidad y rapidez, están haciendo de sus adversarios paradigma de la contención. Las barreras defensivas le impiden ganar con la solvencia de tiempo atrás.

Esta temporada el Barça no anda fino y Guardiola dedica demasiado tiempo a modificar líneas con rotaciones, que no son siempre adecuadas, y a formular sistemas distintos que no parece que produzcan los efectos deseados.

En el fútbol también cuenta la fortuna. Antes, los goles entraban de cualquier manera si era preciso. Ahora, los balones se estrellan en los palos y los árbitros hasta anulan tantos que en otras circunstancias no lo habrían hecho.

Lo importante es que tenemos Liga. Aunque apunte al color blanco.