Sufrió el Barça y goleó el Valencia

Silvio Berlusconi pudo decir anoche en San Siro que hay siglos en que uno no está para nada. Ha perdido la presidencia del gobierno italiano y su equipo fue derrotado por el Barcelona. Don Silvio no sólo no quiso perderse el encuentro, sino que, además, bajó a los vestuarios a saludar a los jugadores. De nada sirvió su presencia. El Barça venció y se clasificó primero en su grupo.

No fue fácil vencer al Milan porque Pep Guardiola volvió a hacer un equipo con alegría impropia del acontecimiento. A un encuentro en el que hay tanto en juego no se debe acudir con ínfulas de superfavorito. Contra un equipo que cuenta con buenos atacantes decidió jugar con tan sólo tres defensas. Puyol pasó al lateral derecho a cubrir la ausencia del brasileño Alves, Mascherano se quedó en el centro de la zaga y Abidal ocupó la banda izquierda.

El riesgo que suponía no tener a Piqué para marcar a Ibrahimovic, ansioso por tomarse la revancha, ya que no salió triunfalmente del Camp Nou, fue evidente desde el comienzo del partido. Ganó el Barça, pero lo hizo defendiendo apuradamente un gol de ventaja hasta el final.

La fortuna le sonrió porque el árbitro entendió que fue penalti lo que le hicieron a Xavi. El alemán Stark pitó el penalti y hasta se lo hizo repetir a Messi, a quien sacó tarjeta amarilla por haber marcado con paradina. Mostró tarjeta amarilla por el máximo castigo a Nesta y quien cometió la falta fue Aquilani. La segunda amonestación era la expulsión y se ahorró tal trance.

Xavi fue el protagonista de la noche. Ayudó a marcar el primer gol al defensa milanés que quiso impedirlo, le hicieron el penalti y marcó el tercer tanto. Esta vez fue más decisivo que Messi.

La gran fiesta se vivió en Mestalla. El Valencia, pletórico, bombardeó al Genk. Le marcó siete goles y, encima, el mejor hombre fue su portero. Fue la noche de Soldado. Hizo tres dianas con lo que volvió a llamar a la puerta de Vicente del Bosque pidiendo puesto en la selección.

El Valencia no está aún clasificado y dependerá del resultado que obtenga en Londres frente al Chelsea. La decisión de su entrenador con una alineación inesperada en el partido de Genk, donde solamente empató, le obliga a puntuar en el encuentro final. El Bayer Leverkusen puede echarle de la Liga de Campeones.