La Liga también está acosada por la prima de riesgo

La Liga española está marcada por la influencia de los mercados, y los que dictan su influencia se hacen más ricos aún con lo que perciben de los derechos de televisión y hacen que la prima de riesgo de los demás aumente cada temporada. Madrid y Barcelona mandan en los mercados. Son los que ponen la deuda soberana a los pies de los caballos. Ello lleva al enorme endeudamiento de algunos y con intereses que han de pagar a precio muy alto y cuya economía necesita años para recuperarse. Es el caso del Valencia. Ha de pasar por su dramática travesía del desierto porque así lo dejaron los anteriores mandatarios y si a ello añadimos lo que influyen con sus maniobras los dos grandes, es inevitable considerar que la salida del túnel no es fácil.

La prima de riesgo del Valencia es muy superior a la del Madrid y de ahí que uno compre como clase media y el otro como rico de casa. Las estrellas madridistas cuestan un Potosí. Otra cosa es si todas lo valen. Las del Valencia son de mercadillo. Claro que el Madrid no es el más listo de la clase y también adquirió en un outlet a Sahin y Altintop quienes llegaron lesionados y aún no han dado un palo al agua. Ser rico tiene menos riesgos. El error cuenta menos.

El partido de Mestalla volvió a decantarse hacia el lado del más poderoso aunque para ello tuvo que jugar de manera muy sacrificada. El Valencia con alineación un tanto peculiar, propia de su entrenador quien ante los grandes compromisos quiere inventar, cedió el mando al Madrid durante medio partido. En la segunda parte trató de aminorar distancias y una pillería madridista, que valió el primer gol, y una salida estrambótica del portero, el brasileño Alves, quien estaba destinado a ser suplente en Liga, permitió cobrar la ventaja que resultó insuperable.

El Valencia tardó en encontrar su fórmula y cuando lo hizo acortó distancias y puso en aprietos al Madrid. La entrada de Pablo y Jonás le catapultó y se volcó ante la meta de Casillas. Dos goles de Soldado pusieron el marcador en situación angustiosa para los madridistas. El empate no llegó por la escasa fortuna valencianista en el remate. En los últimos instantes hubo una jugada en la que se reclamó penalti de Higuaín hecho que hasta en televisión se ve de manera confusa.

El Madrid aguantó el liderato. Donde el Barça obtuvo un solo punto conquistó los tres. Jugó el sábado después de que el Barça ofreciera nueva goleada en el Camp Nou. El mano a mano, descabalgado el Valencia, es ya hecho incontrovertible.