Ganan asambleas con discrepancias

Florentino Pérez y Sandro Rosell obtuvieron el apoyo mayoritario de los socios en las asambleas de ambos clubes. Con reparos. El madridista no sólo aprobó sus cuentas y el proyecto de nuevas obras en el Bernabéu, sino que fundió su presidencia con la imagen del entrenador. El barcelonista consiguió que el contrato con la Fundación Qatar fuera aceptado. La actitud del presidente madrileño no ha tenido grandes aplausos en los medios, por su entusiástica defensa de Mourinho. A Rosell se le ha recordado lo que significa Qatar en los ámbitos sociales y políticos.

Florentino Pérez siempre ha tenido a su lado a la mayoría de los medios informativos. La opinión de estos le fue favorable incluso en las dos ocasiones en que anunció su pretensión de acudir a las elecciones. Esta vez tropezó en la asamblea con algunos socios compromisarios y se ha topado con opiniones discrepantes de algunos periodistas.

No ha gustado que el presidente del club se haya sumado a las actitudes del entrenador. Una cosa es apoyarle hasta la víspera del despido y otra sumarse a sus teorías. Si ha habido algo que no ha gustado en el entrenador madridista son sus coartadas, sus ataques infundados y sus constantes salidas de pata de banco.

Florentino nunca debió apoyar de manera tan decidida a Mourinho quien, en definitiva, es ave de paso y por el camino que lleva no parece destinado ha hacer nido en el club. Como dijeron algunos socios, la imagen del club no es la que ha dibujado su pintoresco entrenador. Y está equivocado Florentino al decir que ciertos modos en las justificaciones que se hace el entrenador, a sí mismo y no al club y equipo, son defensas del honor y el señorío del club.

Florentino no ha debido solidarizarse del modo que lo ha hecho con Mourinho porque ello le puede acabar creando problemas. Él debe estar por encima del técnico y no echar mano de consignas que pueden tener respuesta contundente. Las simulaciones han existido y las agresiones también.

Igualmente ganó la votación Rosell aunque la opinión que se tiene sobre el patrocinador no sea la más alabada. En el contrato no existen sólo dineros. Hay detrás todo lo que representa desde el punto de vista político y social un país como Qatar. Rosell ha conseguido grandes ingresos, pero a costa de poner en solfa la idea que pretende representar el Barcelona ante la sociedad.