Messi y Cristiano, dúo para discutir

Las comparaciones son inevitables y entre Lionel Messi y Cristiano Ronaldo habrá discusiones hasta final de temporada. La prensa madrileña admite a regañadientes la calidad del jugador barcelonista aunque son muchos los madridistas que se rinden ante sus condiciones futbolísticas. La prensa catalana no admite discusión sobre cuál de los dos es la figura mundial.

Es evidente que las trincheras mediáticas luchan por la supremacía de su ídolo. Por vez primera es un jugador barcelonista quien goza de mayores aplausos entre el público neutral. Se está produciendo hasta el hecho inesperado de que hay madridistas confesos que acaban declarando su admiración por Messi y por el juego del Barça.

En estos momentos, Messi y Cristiano Ronaldo encabezan los valores futbolísticos de los dos equipos de mayor proyección. Ambos hasta disputan la primacía en la tabla de goleadores. Independientemente de quien consiga más tantos a final de temporada, el jugador que goza de mayores simpatías es el argentino.

Messi es la estampa del buen chico, del jugador que no parece profesional, que se gana la vida con el balón aunque con actitudes de amateur. Nunca dice una frase que pueda ser tenida por insultante para nadie. No es prepotente, no presume de sus goles, ni se presenta antes sus compañeros como el líder del equipo. Son estos quienes le otorgan tal condición.

Cristiano Ronaldo no suele caer bien y por ello le silban en muchos campos. Se da la circunstancia de que en estadios en los que el Real Madrid jugaba casi como local actualmente se le trata como al enemigo que viene a perjudicarte.

El astro madridista ha terminado de ganarse la antipatía de los púbicos con aquella frase en que se decía, guapo y rico. En el Madrid, de un tiempo a esta parte, se nota la ausencia de dirigente que trate de eliminar ciertas actitudes que antes no eran frecuentes en el club.

En la pasada jornada ambos consiguieron tres goles. La prensa madrileña, las radios y las televisiones calificaron los tres tantos del madridista como “hat trick” siguiendo una denominación inglesa. Y no fue tal porque para que exista tal calificación los tres goles deben marcarse consecutivamente lo que no hizo el madridista. En medio golearon Benzema, Higuaín y Varane.

En puridad, quienes establecieron esta fórmula la adjudicaron al hecho de lograr las tres dianas no solo consecutivas, sino en la misma portería. Esta circunstancia se pasa por alto, pero el orden de los goles, no. Messi si se anotó el “hat trick”, que en español es simplemente una tripleta de goles.