China y USA, países emergentes

Estados Unidos y China son para el fútbol dos países emergentes. Real Madrid y Barcelona, como otros clubes europeos, están tratando de encontrar en ambas naciones mercados en los que su marca impulse la mercadería y cada temporada surjan los bolos veraniegos con los que hacer caja.

Estados Unidos ha sido, y continúa siendo, una nación en la que el fútbol no acaba de implantarse. Crecen cada año sus fichajes, hay campeonatos en las universidades y se da la circunstancia de que una de las mejores selecciones mundiales femeninas es la suya y ya ha sido campeona mundial.

Estados Unidos es país en el que predominan los deportes con las manos y en el fútbol únicamente las usa el guardameta. Durante su Mundial, con llenos en todos los estadios, los medios informativos dedicaron mayor atención a Meola, el portero.

Ya hace años, el Secretario de Estado Henry Kissinger, intentó fomentar la afición y hasta creó la liga profesional con jugadores tan importantes como Pelé. Hoy sigue el intento y crece, fundamentalmente, entre las gentes de origen hispano.

En China intentaron que su selección jugara el Mundial del 82, en España, y cada victoria era celebrada con miles de ciclistas haciendo sonar el timbre, en la plaza de Tiananmen. Ahora la plaza, símbolo de libertades, está cruzada constantemente por automóviles.

China es hoy mercado para la venta de camisetas y otros símbolos y hasta el Villarreal ha sentado sus bases en el país con el contrato con la empresa proveedora de material deportivo.

No es extraño que cada temporada los clubes españoles vean en Pekín un mundo de grandes posibilidades económicas. El fútbol español, en precarias condiciones económicas, busca soluciones en países futbolísticamente emergentes.

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