El Tour no está perdido

El Tour no está perdido. Quedan tres jornadas en las que se ha de decidir el ganador. Quien llegue vestido de amarillo a los Campos Elíseos ha de ser el mejor en las dos grandes etapas pirenaicas en las que se ha de subir el Galibier, hoy, y l´Alpe d´Huez, mañana. Para rematar la función quedará la contrarreloj individual.

Alberto Contador ya no corre solo. Sus compañeros de equipo no llegan a los momentos decisivos en las montañas. El acompañante que le sigue y le ayuda es Samuel Sánchez. El dúo español se opone al de los hermanos Schleck. Queda como tapado Cadel Evans.

El teoría, el campeón español tiene cierta ventaja en los tres días decisivos porque además de escalar bien es el mejor en la especialidad contrarreloj. Si le faltara algún segundo tras las cumbres alpinas podría rematar en la víspera de París.

Contador dio su primer gran aviso en la jornada prealpina y recortó unos segundos. Ayer intentó de nuevo arañar otro pequeño tiempo, pero no pudo hacerlo. Él y Samuel se fueron solos del grupo de los mejores mas fueron alcanzados en la meta. Fue esfuerzo baldío.

Hoy se asciende el Galibier, monte mítico, en el que muchos españoles han escrito páginas imborrables. Mañana quedará el terrible l´Alpe d´Huez. De esta cima saldrá vencedor o vencido. Con ventaja en la clasificación o con poco retraso tendría la ocasión contrarreloj. Hoy y mañana, sin embargo, debe decidirse la carrera.

Aquí ya no va a valer subir a tren. Aquí se verá la realidad de las fuerzas de cada uno. Los tramos finales serán esfuerzos individuales porque nadie se apoyará en otro salvo acuerdo entre Alberto y Samuel y el presumible de los hermanos luxemburgueses.

Estamos declarando favoritos a Anddy, Frank y Alberto y no olvidamos de Cadel Evans. Éste puede ser el gran beneficiado de las luchas de los grandes aspirantes al podio parisiense.

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