Cristiano Ronaldo potenciará el ataque ente el Lyon

La Liga se ha puesto de nuevo emocionante porque la diferencia entre los dos primeros se ha reducido. El Madrid tiene derecho a soñar de nuevo y, sin embargo, antes tiene que lidiar la Liga de Campeones en la que se espera que salte los octavos de final que han sido varios años el listón insuperable. Al Olimpique de Lyon, tras el empate a un gol en Francia, debe dejarlo en la cuenta.

En el fútbol los antecedentes no cuentan. El temor al equipo francés por los resultados anteriores es infundado. Ni el Olimpique es el mismo equipo ni tampoco el Madrid. La memoria de lo anterior se borra en cuanto comienza el partido.

El entrenador madridista, casi con toda seguridad, va a contar con Cristiano Ronaldo. Su reaparición puede ser fundamental dada su facilidad ante la portería contraria. Aunque se ha lanzada la estúpida teoría de que el equipo juega mejor sin él, nadie en su sano juicio lo dejaría en el banquillo.

En el Madrid se produjo un cambio sustancial en el fútbol que practicó sin el portugués porque todos los jugadores perdieron la dependencia a la que se someten cuando él está en el campo. Jugaron a otro aire y les fue bien. Ello no es argumento que pueda convertirse en dogma de fe.

Tácticamente la cuestión a debatir está en la conveniencia de alinear juntos a Benzema y Adebayor. Los dos forman un tandem que obliga a los defensas contrarios a multiplicarse. La presencia de ambos es fórmula que anuncia clara intención atacante.

En el Bernabéu no es riesgo alguno jugar con los dos y Cristiano. Se potencia el ataque de manera extraordinaria y reducir el número de jugadores del centro del campo sería peligroso si no pudiera jugar Xabi Alonso. Para ganar no es preciso poner a Khedira y Lass. Uno de los dos es prescindible.

El Madrid deberá jugar al ataque. El presidente del Olimpique, mesié Aulas, ha dicho que Mourinho jugará la cero a cero. En el Bernabéu tal patochada, que no se dará. Sería imperdonable.