En el Barça, más españolía y cocina casera

El gran clásico, el partido Barcelona-Madrid, fue el triunfo de la españolía, visto con ojos chovinistas, y de la cocina casera, con mirada gastronómica, dado que el vencedor se adornó con todas las estrellas Michelín posibles.

Los polacos, adjetivo despectivo con que muchos centralistas suelen definir a los catalanes en general, alinearon a Valdés, Piqué, Puyol, Busquets, Xavi, Iniesta, Pedro y Villa al comienzo. Luego añadieron a Bojan y Jeffren. El Madrid lo hizo con Casillas Ramos, Xabi Alonso y después, Arbeloa.

El equipo barcelonés alineó a Valdés, Piqué, Puyol, Busquets, Xavi, Iniesta, Pedro, Messi, Bojan y Jeffren todos nacidos en La Masía, o sea, la cantera. El Madrid contó con Casillas y Arbeloa. Sólo dos de la cantera.

El partido enfrentó dos fórmulas de juego y dos modelos económicos y deportivos. El fútbol barcelonista, que parecía haber decaído esta temporada, reapareció con todo su esplendor para maravillar al medio mundo que presenció el encuentro.

El Barça hace años que dedica gran atención a la cantera y concede oportunidades a los miembros de la misma. Se de la circunstancia, además, de que en algunos casos, con las diferencias que se quiera, hasta crea clones. Xavi, en mejor, es lo más parecido que de azulgrana ha tenido Guardiola.

En Can Barça son tan fieles al sistema que desde los equipos inferiores de practica un mismo tipo de fútbol y de ahí que las incorporaciones no sean traumáticas. Sólo a los foráneos les cuesta más la adaptación como sucedió con Ibrahimovic.

Independientemente del final de la temporada, porque nada está escrito, resulta evidente que la cocina barcelonista ofrece mejores manjares. Yo viví el 0-5 de 1974, y el reciente 2-6 y ninguno de ambos partidos puede compararse con el del lunes.

Nunca jamás había presenciado superioridad tan grande como la del 5-0. Se enfrentaron un equipo de fútbol, con todas las virtudes posibles, y un puñado de aficionados sin nervio. En lo único que de momento gana el Madrid es en la inversión. Pero aún no da réditos.