El Barça humilló al Madrid

El Madrid salió a jugar ante el Barça como un equipo modesto, como quien acude al Camp Nou con tal respeto que trata de defenderse y buscar en el contraataque la jugada salvadora. El resultado final fue la humillación y reacciones por no saber perder en las que principal protagonista fue Sergio Ramos.

Desde el primer minuto el equipo madridista no ofreció ningún sistema que ofreciera efectividad. Perdió la pelota por la superioridad de Busquets Iniesta y Xavi en medio campo y el juego fue el que dictó el anfitrión.

Hubo un cambio de actitud, de mayor lucha por parte madridista, tras el incidente en el que Guardiola no le dio a Cristiano el balón en la mano y éste le empujó. Los barcelonistas se indignaron y ello acabó con cartulina para Valdés quien se erigió, innecesariamente, en defensor de su entrenador.

El final de la primera parte no presagió mejores vientos para el Madrid y en cuanto comenzó la segunda se hizo más efectivo aún el mando, el toque barcelonista.

El Barça no se contentó con la ventaja de dos goles en el marcador y en la reanudación se dispuso a no poner la mínima duda sobre el resultado final. Messi no marcó, pero la defensa madridista tuvo que esforzarse por detenerle. Su misión acabó siendo la de dar pases de gol.

El Madrid se sintió impotente ante adversario que no concedió el menor respiro, que hizo juego solidario porque salvo Messi todos acudieron a robar balones y a ejercer presión a los contrarios cuando ello fue necesario.

El Barça se encontró con el gol de Xavi y el oportunismo de Pedro quien sale al rescate en los momentos más inesperados. Anoche, además, David Villa volvió a mostrar su gran categoría de goleador y se fue el vestuario con dos dianas. Se acabó su obsesión.

El partido se preveía que iba a ser el más igualado de los últimos tiempos porque se sospechaba que la pegada madridista podría hacer le daño al Barça. Y no fue así. Encima, como suele suceder, en los grandes partidos no aparece Cristiano Ronaldo en plenitud.

Mourinho debió creer que podía repetir lo ocurrido con el Inter y no hubo tal. Para cortar la goleada que se presentía, sustituyó a Ozil por Lass Diarra y a Marcelo por Arbeloa. Con más presencia defensiva, tampoco.

El resultado no define la Liga, pero si apunta tendencia. Entre los dos grandes, de momento, hay diferencia notoria. Es mucho mejor equipo el Barça Y además echa mano de canteranos. Uno de ellos, Jeffren cerró la goleada.

Y antes Sergio Ramos se mostró como quien es.

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