Mourinho tenía razón al no fiarse

José Mourinho tenía razón al no fiarse de la supuesta bondad de la eliminatoria de Copa con el Murcia. El portugués no quiso que se repitiera el “Alcorconazo” y llegó a La Condomina con los mejores. No fue suficiente para ganar el partido.

Hace diecisiete años que el Madrid no gana la Copa y en ese tiempo ha sufrido las afrentas de Toledo, Irún y Alcorcón y la humillación del Centenariazo en el Bernabéu. Ni siquiera con los mejores es capaz de ganar partido en el que todos lo presentan como favorito.

El equipo del primer tiempo era para que se hiciera con el resultado hasta con cierta facilidad. No lo consiguió y ni siquiera fue posible cuando recurrió a Khedira, Higuaín y Di María.

Cristiano Ronaldo, que en teoría está en estado de gracia, no pudo batir al meta murcianista, el venezolano Hernández, criado en la cantera madridista. Tuvo dos libres directos, especialidad de la casa y ni por esas.

El guardameta murcianista no sólo hizo gran parada al tiro de Ronaldo, sino que el segundo disparo, este de Pedro León, desde el suelo lo envió a corner. Fue el momento más emocionante del encuentro resuelto favorablemente por el equipo de casa.

En teoría, la eliminatoria está en manos del Madrid porque si el Murcia no creó peligro en casa, presumiblemente, no lo va a hacer en el Santiago Bernabéu. Casillas fue espectador de primerísima fila.

Dominó el juego el equipo madrileño y volvió a tropezar en la piedra de las penetraciones por el centro del ataque. El Murcia, sacrificado en defensa, con todos sus jugadores pendientes el juego solidario montó un muro que fue difícil de traspasar.

Una vez más, el equipo modesto, luchando hasta la extenuación, logró mantener su puerta a cero. Madrid y Murcia son los dos únicos equipos de las tres grandes divisiones nacionales que no han conocido la derrota. Han mantenido su record, pero con disgusto para el Madrid.