El mercado de delanteros tiene pocas ofertas

Todos los entrenadores que aspiran a figurar en la orla de clubes como Madrid y Barcelona, salvo excepciones, piden grandes refuerzos porque disputar tres competiciones obliga a mantener un plantel de futbolistas cuyos relevos no supongan en ningún momento pérdida de competitividad. José Mourinho cuenta con jugadores importantes y ahora pide un refuerzo más.

El nuevo entrenador madridista ha echado cuentas para tener asegurados los relevos en todos los puestos de cada línea y se ha topado con que para el centro del ataque únicamente cuenta con el francés Benzema y el argentino Higuaín. Quiere otro delantero de garantías.

En el mercado mundial hay futbolistas de los que complacerían al club y al entrenador. No obstante, los más destacados, además de que pertenecen a clubes que están dispuestos a comprar antes que vender, entrarían en la nómina de los fichajes desmesurados.

Mourinho sabe qué jugadores podrían aportar calidad suficiente para que el equipo mejorara sustancialmente. Quienes más fácilmente suenan Adebayor y Drogba están fuera del mercado. Este año, las compraventas han sido menos que en campañas anteriores y si alguien las ha encarecido ha sido en Manchester City, en manos de un rico árabe, que aspira a competir con Román Abramovic patrón del Chelsea.

En City no se conforma con un buen papel. Quiere el mejor. Aspira a estar por encima de los clásicos del fútbol inglés. Los clubes europeos más propensos a los grandes contratos tienen ahora un competidor con el que no habían contado. El City, en tiempo de crisis, ha puesto los precios por encima de los presupuestos normales.

El Madrid perdió la oportunidad de contratar a David Villa y, finalmente, acabó en el Barça. Habría sido tal vez el delantero que necesita Mourinho para potenciar el ataque de su equipo. El problema está en conseguir ahora un futbolista con categoría suficiente para aportar más calidad. No es fácil porque los buenos están atados y todos cuestan un Potosí.