El Barça, con Xavi y Messi, gana la Supercopa

El Barcelona ha comenzado a sumar títulos. Pareció que Pep Guardiola había tirado por la borda la Supercopa con la alineación que presentó en Sevilla, y se demostró que con la columna vertebral en el equipo su juego necesita delante, además de fuerza, capacidad para controlar su manejo del balón.

El equipo sevillano se mostró impotente para impedir que el Barça tuviera mando casi absoluto. Se echó en falta a Kanouté como ocurrió en la primera parte de Sevilla, peo ni siquiera el recurso de acudir a Luis Fabiano fue suficiente para intentar el gol que, al menos, le diera la oportunidad de la prórroga.

El equipo sevillano montó su estrategia en el juego pausado, en el paso de los minutos para evitar que el 3-1 fuera invalidado. Se topó con la alegría de juego barcelonista con Piqué en el cierre, Xavi con la batuta y Pedro corriendo incansable por la banda. Y sobre todo, la presencia de Lionel Messi, jugador a quien aún no han descubierto en Argentina.

Xavi y Messi juegan un fútbol en el que además de lo que se ve suceden otras jugadas que se intuyen. Existe la teoría de que al Barça se le puede controlar evitando que mande Xavi. Es cierto que poniéndole perros de presa al lado el juego no es tan brillante y efectivo, pero el equipo siempre encuentra otras oportunidades en las que llegar al gol.

En Sevilla se entendió que Guardiola había hecho un equipo al que le faltaba la pancarta de protesta por la alineación de sus internacionales en México y la fecha de la Supercopa. El sábado el Sevilla pensó más en su eliminatoria de Liga de Campeones y el resultado fue contundente. Entre los grandes, cualquier descuido puede costar la vida del artista.

El equipo catalán recuperó la desventaja y lo hizo de manera brillante. El ataque sevillista solamente existió unos minutos en la segunda parte. Antes Navas y Capel habían estado perdidos en la nada y de Negredo no se conoció su existencia. Luis Fabiano apareció para crear más peligro y Messi acabó con cualquier buena intención con el cuarto gol, tercero de los suyos.

Guardiola improvisó una defensa con Abidal de central por la izquierda con lo que ha encontrado una solución ante la falta del traspasado Márquez. Puede ser la alternativa de Milito. Lo que no está muy claro es el papel del sueco Ibrahimovic quien parece destinado a salir del club. En Sevilla marcó el único gol de su equipo y en el Camp Nou no salió del banquillo. Es un aviso.