Odriozola marra siempre en los pronósticos

El deporte español vive constantemente jornadas gozosas con el triunfo en las diversas competiciones en que participa. Excepto atletismo. En esta disciplina, nos acosa la ruina.

El presidente de la Federación Española, José María Odriozola, se ha especializado en dos cuestiones: pronosticar erróneamente el número de medallas y en hacer selecciones muy infladas.

Odriozola da la impresión de que quiere justificar su gestión llevando a Juegos Olímpicos, campeonatos europeos o mundiales un número de participantes similar al de naciones de gran tradición y óptimos resultados.

En cada convocatoria suele sobrar, el menos, un tercio de los seleccionados. En todas las ocasiones hay participantes españoles cuya actuación no pasa de la mediocridad. Merecen respeto por dedicarse a deporte tan sacrificado y exigente, más no deben estar expuestos al ridículo.

La coartada que se aplica es la de haber conseguido la marca mínima exigida. Ello no basta cuando se repasan las listas de otros atletas que no sólo han logrado la marca mínima, sino que están por encima de la de los españoles.

A Odriozola le encanta pronosticar. Nos distrae las vísperas con anuncios de grandes conquistas y, desgraciadamente, nunca acierta. Siempre le queda el recurso de decir que quien se ha equivocado o fallado ha sido el participante.

Hay deportistas en quienes se pude confiar siempre y el mal resultado no les desmiente porque en el deporte hay que estar en plenitud y con fortuna el día indicado y en la hora precisa, y ello no siempre sucede.

En el cuadro de la selección hay mujeres como Marta Domínguez, Ruth Beitia o Maite Martínez que están por encima del bien y el mal. Siempre dan el máximo y nuca defraudan. Lo inconcebible es responsabilizar a deportistas cuya posibilidad de éxito es más que improbable.

A Odriozola se le ocurren pronósticos tan aventurados como anunciar que tres españoles estarán en el podio. Y, además, en más de una especialidad. Marra siempre.

La prueba masculina de 1500 metros siempre ha tenido buenos aspirantes a la medalla, pero en Barcelona ha vuelto a comparecer Reyes Estévez. Que todavía se gane la titularidad dice mucho en su favor y poco en el progreso del atletismo español.