Casillas ha dado oportunidad a la polémica

No recuerdo un Mundial en el que las polémicas de las vísperas hayan ayudado a ganar partidos. Todavía se está en fase de preparación y ya tenemos el primer conflicto. Era de esperar que surgiera y ha llegado. ¿Debe ser titular Casillas o Valdés?

Quienes hemos visto muchos mundiales, y vivido de cerca los problemas de la lista de seleccionados,  estábamos avisados de que la llamada de Víctor Valdés traería consigo polémica en cuanto Iker Casillas cometiera el primer error. Es la primera vez en muchos años que el tercero portero tiene consideración general de titular.

Al guardameta barcelonista se le adjudican toda clase de méritos por las últimas campañas, y especialmente, la recientemente finalizada. Antes de que se llegara a cualquier tipo de discusión ya se había establecido que había jugado mejor que el  madridista, lo que venía a suponer que no había que dar por sentada la titularidad de éste.

Había sensación general de que al menor tropiezo de Casillas se plantearía la polémica. Ello venía de la constatación del hecho de que Valdés no podía ser el tercer hombre, el portero a quien se selecciona para que presencie los partidos y ayude en los entrenamientos.

Es evidente que no se puede llamar a un tuercebotas para que no se sienta con ínfulas. Pero siempre ha habido soluciones. Luis Aragonés se llevó a la Eurocopa a Andrés Palop quien ayudó a los compañeros y no exigió ninguna prebenda.

El ejemplo de Palop sigue siendo válido. El tercer portero, aunque sepa de antemano que únicamente podrá jugar en caso de catástrofe, ha de tener calidad contrastada por si llegado el caso, en caso extremo, hay que recurrir a él.

Del Bosque tiene ya encima el primer problema. Si su deseo es mantener al madridista debe darle su voto de confianza en el vestuario y públicamente. Para que Iker se sienta seguro y para que se acaben los comentarios. El portero, cualquiera que sea, ha de sentirse preferido.