Mourinho llega con mando en plaza

José Mourinho ya ha sido canonizado por el madridismo. El sábado, en el Santiago Bernabéu, sentado en el banquillo del entrenador visitante, el local lo ocupó su maestro en el Barça Louis Van Gal, ganó la Liga de Campeones con lo que con sus  triunfos en Italia, Liga y Copa, consumó la tripleta. Tres éxitos que le han concedido loores para su llegada al Madrid. 

El Inter tenía en el campo miles de seguidores. Fuera no había menos gentes deseando su triunfo. En el club madrileño, y en su entorno, había deseos de que venciera porque ello añadía a la ilusión de contratarle, motivo justificativo para ello. 

No gustó el Inter que eliminó al Barcelona en las semifinales porque hizo un juego detestable. Tampoco convenció ante el Bayern. Tuvo menos el balón y jugó dentro de su campo la mayor parte de los minutos. Tuvo la virtud de aprovechar un par de contragolpes y la fortuna de que el árbitro no pitara el penalti que hizo un defensa cuando había empate a cero. 

Lo importante para el mundo madridista no es el modo en que se ha proclamado campeón. Tiene a su favor, además, el haber evitado que fuera el Barça el que optara al título, lo que habría sido una humillación. Se proclamó campeón y ello le concede más valor para entrenar al Madrid.

Al margen de que las posibilidades de que con la plantilla actual y los fichajes, Mourinho consiga mostrar una imagen distinta del Madrid, que ganaba y no acaba de gustar, el club va a tener por delante el  problema de entradas y salidas de jugadores. 

Jorge Valdano no tendrá mucho trabajo para pensar en los posibles fichajes porque ello lo decidirá el nuevo entrenador, quien siempre exige mando en plaza. El marrón para el director deportivo estará en la labor de colocar a quienes van a sobrar. 

Mourinho obligará al Madrid a nuevas grandes inversiones. No se conformará con lo que tiene. Seguramente, tratará de contratar a algún jugador del Inter. Cuando cambia de un club a otro siempre intenta, y lo suele conseguir, arrastrar a jugadores que son de su confianza. 

Para Valdano quedará la parte fea. No será sencillo colocar a los sobrantes. Todos tiene grandes salarios. Tales fortunas no se llevan en Europa tanto como parece. En algún caso tendrá que medio regalar al jugador para que encuentre nuevo club.