Bayonetta: así es como comenzó la historia de la bruja

Bayonetta artwork

El día 8 de enero de 2010 llegó a las tiendas europeas uno de los juegos que más impacto han tenido en el género de la acción en la última década. Hablamos de Bayonetta, el juego de la bruja que revolucionó el sector en su momento y que acabó pasando de Sega a Nintendo para sobrevivir. Su historia es curiosa a la vista de que comenzó en PlayStation 3 y Xbox 360 y acabó en las consolas de Nintendo como exclusiva. Esa es la capacidad de supervivencia de una de las sagas de mayor relevancia de los últimos años.

Bayonetta llegó a Europa tras causar sensación en tierras japonesas, donde su versión de Xbox 360 se llevó la puntuación perfecta en la revista Famitsu (y no fue fácil, porque hasta esa fecha solo lo habían conseguido 12 juegos en toda la historia). El juego entró con cierta timidez en el mercado y con un perfil un poco de nicho.

Se presentó mundialmente como nuevo juego de acción frenética 3D dirigido por Hideki Kamiya, ilustre ex-Capcom responsable de productos como Devil May Cry o Viewtiful Joe. Inicialmente se hablaba de él como un título de ambientación europea, con una intrépida bruja de armas tomar que tenía que usar sus habilidades de combate para derrotar a todo tipo de criaturas. Armas a mansalva, hechizos, artes oscuras, combos de golpes espectaculares… Bayonetta tenía en su mano una serie de recursos que dejaron al mundo con la boca abierta.

Un juego donde no se puede pestañear

Bayonetta es un juego que bebe de las bases instauradas por títulos como Devil May Cry, pero llevando la experiencia de combate muchísimo más allá. Pero el cambio de personaje, de estilo y de enfoque iba mucho más allá de unas pequeñas modificaciones. Bayonetta, una femme fatale en toda regla, se presentaba al público con pistolas en las manos, en las piernas, y con la capacidad de usar un surtido de armas inmenso en el cual había espadas, hachas, lanzas, y todo tipo de artilugios mágicos. Además, la protagonista tenía la habilidad de utilizar combos de tortura muy sádicos, entrar en tiempo brujo para ralentizar a sus enemigos, encadenar sucesiones de disparos y combos de forma frenética, usar doble salto y otros movimientos de enorme agilidad, transformarse en distintos seres, y usar su traje para darle distintas formas con las que golpear. Es imposible listar todas las posibilidades con las que nos encontramos durante el juego, y lo cierto es que merece la pena experimentarlo de forma directa.

De todas formas, lo que sorprende es que los controles sean sencillos, y que incluso los counters y bloqueos varios se lleven a cabo de forma bastante simplificada. Además, hay distintos niveles de dificultad que varían la experiencia de juego. En el modo más sencillo el juego nos coloca siempre en posición ventajosa respecto a nuestros enemigos y nos tenemos que limitar a pulsar los botones de ataque. Eso ayuda a que entrar en el universo Bayonetta sea más accesible.

Ya sabemos que a Kamiya le gustan ese tipo de ambientaciones góticas europeas que tanto nos ha mostrado en la franquicia Devil May Cry. Con Bayonetta nos encontramos decorados muy en esa línea, realizados con un alto grado de detalle y una fluidez equilibrada respecto a la acción de los combates. La interacción es otro de los puntos fuertes del juego, siendo posible destrozar con nuestras armas muchas de las zonas de los decorados por los que atravesemos. Pero sin duda lo mejor del juego es esa gran fluidez con la que disfrutaremos aun cuando Bayonetta esté realizando técnicas de ataque complejísimas en las que a veces no somos capaces de distinguir lo que está ocurriendo exactamente en pantalla.

El inicio de una historia que perdura

Qué maravilla en 2022 pensar en las impresiones que nos proporcionó Bayonetta hace más de 10 años. Es una saga que vimos nacer de primera mano y que saboreamos con entusiasmo. Nos proporcionó sensaciones muy positivas desde la primera entrega y, poco a poco, todo fue mejorando incluso más. El juego se encontró con el obstáculo de perder la fe y confianza de Sega, pero entró Nintendo y obró el milagro. Es cierto que eso implicó varias cosas y que eso dividió a los fans, pero a largo plazo, podemos decir que hemos podido continuar disfrutando de Bayonetta.

Ahora estamos esperando Bayonetta 3 y no podemos sentirnos más entusiasmados. Llegará a Nintendo Switch, que se ha materializado como una de las grandes revelaciones de los últimos años en el mercado del hardware. Es un momento ideal para que la bruja prosiga su camino y ofrezca a los jugadores otro título cargado de intensidad y de todo lo que ha hecho famosa la saga Bayonetta desde sus orígenes. No olvidemos, por si no lo habéis jugado, que los dos primeros Bayonetta también están disponibles en Nintendo Switch.