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Muere Marta Chávarri, la musa de la 'jet set'

Imagen de la nueva aristocracia, Marta Chávarri fue la primera 'it girl'. Hoy madre de Álvaro Falcó, antaño fue la mujer que casi hizo tambalearse a todo un imperio financiero por culpa de unas fotos robadas en una discoteca en las que iba sin ropa interior.

Imagen de archivo de Marta Chávarri.

EFEImagen de archivo de Marta Chávarri.

Muere Marta Chávarri. Hoy madre de Álvaro Falcó, ayer la mujer que hizo tambalearse a todo un imperio financiero por culpa de unas fotos robadas en una discoteca en las que la ex marquesa de Cubas iba sin ropa interior. Marta Chávarri ha fallecido esta madrugada, entre las 5 y las 6 de mañana, por motivos aún desconocidos, aunque todo apunta a que ha sido por causas naturales.

Según publica la revista Pronto, la asistenta de Marta Chávarri se la encontró tirada en la cama y llamó pidiendo ayuda a una de las hermanas de la fallecida. Al principio estaba consciente, pero mientras esperaban a la ambulancia, la exmujer de Alberto Cortina perdió la consciencia. Cuando llegaron los servicios médicos a su domicilio ya no pudieron hacer nada por reanimarla.

Puede que hoy el nombre de Marta Chávarri no diga nada, pero en la década de los años 80 y 90 la que luciera el título de Lady España, sin duda, fue de las grandes protagonistas de la prensa del corazón y no tan del corazón. En aquellos años no había fiesta de postín en la que no estuviera presente. Muy a su pesar, fue la protagonista de un escándalo financiero entrelazado con la infidelidad a su primer marido y padre de su único hijo, Fernando Falcó, con Alberto Cortina.

Mucho más que una infidelidad

Corría el año 1989. Según narraron Miguel Duran y Esther Jaén en Lo que hay que ver, el libro que escribieron a pachas, Alberto Cortina le contó al entonces director general de la ONCE que se había reunido con Antonio Asensio, presidente del Grupo Zeta, en el Hotel Palace. Por lo visto, el editor de la revista Interviú le advirtió que tenían en la redacción unas fotos en las que se veía el pubis de Marta Chávarri y le exigió a la mitad de los Albertos que abandonaran la idea de la fusión del Banesto con el Banco Central.

La operación fue impulsada por Alberto Cortina y Alberto Alcocer, primos y maridos de las multimillonarias hermanas Koplowitz, cuyos matrimonios en ese momento estaban en trámites de separación. Además, la ONCE acababa entrar en el universo de la banca gracias a la compra del 1% del Banco Bilbao Vizcaya (BBV), y los Albertos confesaron su interés por que la organización de ciegos entrara también en el accionariado del nuevo banco fruto de la fusión entre el Banesto y el Central. Miguel Durán había aceptado.

El chantaje fue claro, si los Albertos continuaban con su empeño en asaltar Banesto a través de Cartera Central, las fotos de la novia de Cortina se publicarían. Y efectivamente se publicaron.

Marta Chávarri, en la portada de 'Interviú'

Ambos mantenían una relación que conocía toda la alta sociedad española, pero ninguno se había divorciado todavía. Un lunes 13 de febrero de 1989 Interviú publicó las fotografías bajo el titular Lo nunca visto de Marta Chávarri. Allí estaba la mujer de moda, sentada en una discoteca fumando, con una copa en la mano y con el pubis al aire por culpa del flash de un paparazzo avispado.

Aseguran aquellos que manejaban los hilos del poder entonces, que Marta fue utilizada para hacer daño a Alberto Cortina. La canallada le costó una gran depresión. Marta Chávarri no pudo soportar la presión mediática, además de la separación le costó la custodia de Álvaro, su único hijo. No obstante, la pareja se casó en 1991, pero ese matrimonio tan solo duró cuatro años.

“Dejé de acudir a fiestas y me aparté de los focos porque no podía soportar la fama ni a la prensa. Fue insoportable. No me compensa la popularidad, no quiero protagonismo ninguno. Ya lo tuve y acabé harta, por eso me retiré”, confesó en 2011 en la que hoy podría ser su última entrevista.

Marta Chávarri hizo mutis por el foro y se mantuvo para siempre en el ostracismo. Durante años vivió su vida como una ciudadana más. Solo rompió su mutismo tras el fallecimiento de Fernando Falcó, marqués de Cubas, por culpa del covid y siete meses después de que lo hiciera su hermano Carlos, marqués de Griñón y padre de Tamara Falcó. “Estoy triste por lo de Fernando, pero estoy bien”, confesó entonces a los medios.

Más tarde regresó al papel couché gracias al enlace de su hijo Álvaro con Isabelle Junot, hija de Philippe Junot, ex marido de Carolina de Mónaco y con el que la aristócrata había mantenido un romance. El pasado 11 de junio, nació su nieta Philippa Falcó Chávarri. La muerte de Marta Chávarri pilla a Tamara Falcó, prima de Álvaro, en plena luna de miel. La maldición de los Falcó continúa engordando.

Imagen de la nueva aristocracia

Nacida el 1 de agosto de 1960, Marta era hija del diplomático Tomás Chávarri y de Matilde Figueroa, hija del Marqués de Santo Floro y hermana de Natalia, la mujer Raphael. La niña y adolescente Chávarri vivió entre países como Estados Unidos o Suiza. A los 17 años se instaló en Madrid y repartió su tiempo entre romances pasajeros y las fiestas de los cachorros de la jet set madrileña. Ella representaba algo así como la imagen de la nueva aristocracia española, esa que se dejaba fotografiar en las revistas del corazón y que no se perdía un sarao.

Utilizando un lenguaje del siglo XXI, sin duda, Marta Chávarri fue la primera It girl. De melena rubia inalcanzable, sus jerséis ajustados, sus hombreras interminables, sus ponchos, sus botas altas y sus minifaldas crearon tendencia. Por la geografía española se multiplicaron las Martas Chávarris. Todas las niñas bien querían ser como ella.

Se bebió la juventud a tragos y alternó noviazgos, siempre con hijos de familia bien. A principios de 1981, uno de esos noviazgos la enfrentó con su mejor amiga, Beba Fernández de Longoria. En medio de la trifulca conoció a Fernando Falcó, 21 años mayor que ella. Marta se había sacado el carnet de conducir en EE.UU y quería convalidarlo en España. Marta le pidió consejo a Fernando Falcó que presidía el Real Club del Automóvil. Surgió en amor y en la Catedral de Plasencia casaron en 1982.

"La ninfa desbragada del socialfelipismo"

Marta Chávarri era el prototipo de niña bien, algo irreflexiva en sus declaraciones y, en cierto modo, huidiza ante las alcachofas de los paparazzi. Francisco Umbral la bautizó como “la ninfa desbragada del socialfelipismo detenido”.

Cuentan los que la conocieron que la joven Chávarri soñaba con protagonizar portadas y convertirse en una estrella mediática. Lo consiguió y se arrepintió. Muchos afirman que envidiaba a Isabel Preysler, su entonces cuñada. Desde luego, sus declaraciones sobre la reina de corazones cuando cambió al marqués por Miguel Boyer, el superministro de Economía y Hacienda, no fueron nada empáticas. Más bien agresivas.

La Joven Marta se metió en la boca del lobo cuando aceptó un trabajo para La Revistala publicación dirigida por Jaime Peñafiel tras su polémica salida del ¡Hola!. El Grupo Zeta lanzó esta revista para competir con la biblia del corazón. Marta abandonó el periodismo de florero para abrir un negocio con su amiga Katia Kañedo, pero la cosa tampoco cuajó.

Marta Chávarri alcanzó la cresta de la ola mediática el verano de 1988 cuando fue coronada como Lady España, un título que entonces controlaba el periodista Santy Arriazu. Era algo así como una especie de reconocimiento social a las damas ilustres o poseedoras de títulos nobiliarios. Marta recibió el testigo de su predecesora, la Duquesa de Alba. Ese día se convirtió en la chica de moda y el resto, ya es historia.