Yolanda y Ayuso empiezan una larga carrera hacia la conquista del Palacio de La Moncloa

Sánchez puede adelantar elecciones o cesar para quitarle notoriedad y Casado busca que Almeida gane a Ayuso en el Congreso madrileño del PP

MOTOS

En política la fama, buena o mala, juega un papel decisivo y puede llevar al poder a partidos y candidatos inesperados como no hace mucho ocurrió con Pablo Iglesias (en las elecciones de 2015) y con Albert Rivera (en los comicios de abril de 2019) cuando ambos quedaron, respectivamente, muy cerca del PSOE y del PP.

Y ese vuelco político, u otro parecido, podría producirse en España ante la potencia electoral emergente de Yolanda Díaz frente a Pedro Sánchez y de Isabel Ayuso frente a Pablo Casado, si las cosas de la política continúan tal y como van.

Y ello siempre y cuando no se produzca un adelanto electoral táctico por parte de Sánchez, o una crisis de Gobierno que, una vez aprobados los PGE y la reforma laboral, saque a Yolanda Díaz del Ejecutivo con acuerdo de UP, desde donde Pablo Iglesias e Ione Belarra temen cada vez más la operación de la ‘plataforma’ electoral de Yolanda por encima de los partidos políticos y con la práctica disolución de Podemos en post de un ‘frente amplio’ abierto y transversal de la izquierda.

Como el que propugna Yolanda para competir directamente con Sánchez diciendo que ella no quiere un proyecto arrinconado ‘en una esquinita, a la izquierda del PSOE’. Lo que ya anuncia que pretende ocupar el espacio del PSOE. Añadiendo que ella no se considera ‘una progresista típica’ en clara alusión a Ione Belarra e Irene Montero (a las que marginó en su cónclave de Valencia con Oltra, Colau y Hamed), y añadiendo en últimas declaraciones que hay mucho ‘machismo’ en parte del feminismo.

El problema o la virtud, según se mire, de Yolanda es que se lo ha creído y piensa que su notoriedad y actual éxito político la llevan en volandas hacia la profecía de Iván Redondo en la que preconizó que la actual vicepresidenta y ministra de Trabajo será presidenta del Gobierno de España.

Y desde esa soberbia y crecida posición Yolanda desveló el pasado jueves que ella avisó al Gobierno del riesgo de la pandemia del covid en la víspera de la gran manifestación feminista del 8 de marzo de 2020. Aunque luego y en esas fechas se auto desmintió con unas declaraciones de apoyo a dicha manifestación -en la que se contagiaron 5 ministras-, y ahora el viernes ante el revuelo de sus palabras tuvo que volver a rectificar sus advertencias al Gobierno de Sánchez en víspera del 8-M. Motivo por el que PP pide una investigación parlamentaria y amenaza con presentar una querella contra Sánchez.

Este incidente le ha bajado los humos a una Yolanda que, agobiada, se negó a responder en la rueda de prensa del Consejo de Ministros a la pregunta de ‘¿qué quiere decir cuando afirma que no es una progresista típica? A lo que Yolanda respondió con la seca evasiva de ‘no compete’, mientras la ministra portavoz, Isabel Rodríguez, visiblemente aturdida se lió a palos con Casado y el PP.

Todos estos incidentes han estropeado a Yolanda su fulgurante despegue y su portada en ‘Yo Dona’ vestida con un llamativo traje de cuero, y peinada de exuberante manera, lo que confiesa que hace ella misma con su plancha de pelo, al tiempo que reconoce su pasión por la ropa y los zapatos.

Aunque no sabemos si en su armario tiene también ‘las botas de las siete leguas’ que necesitará en su pretendido ascenso hacia el poder. Y entre otras cosas para atravesar el peligroso desfiladero de la reforma laboral en el que corre el riesgo de ser llamada ‘traidora’ por sus compañeros de UP si cede ante la CEOE, o de abrir una crisis en el Gobierno -con su dimisión o cese incluida- si se niega a aceptar las propuestas mucho más moderadas de Calviño, en línea con lo que les exigen desde la UE.

Tenso encuentro de Isabel Ayuso y Pablo Casado

En la orilla derecha de la política española Isabel Ayuso, la que también acudió con chaqueta de cuero a su entrevista en ‘El Hormiguero’, sigue impertérrita en su desafío a Pablo Casado por el control inmediato del PP de Madrid, que ella ha convertido en la antesala y trampolín de su pretendido asalto al liderazgo nacional del PP para concurrir frente a Sánchez, a igual que lo pretende Yolanda Díaz en las próximas elecciones generales.

El tenso encuentro de Ayuso y Casado en la presentación del libro de Rajoy ‘Política para adultos’, donde ambos se hicieron ‘la cobra’ da fe de que las distancias entre la presidenta madrileña y el líder del PP son muy grandes y al parecer insalvables.

Lo que anuncia nuevos choques y desencuentros en los que Ayuso lleva ventaja porque cuenta con el apoyo de la prensa conservadora, El Mundo y ABC de especial manera, de lo que tiene buena culpa Casado porque su actitud de lejanía y desprecio a los medios y periodistas influyentes es una de sus carencias más notables, y su acercamiento a esos medios es una de las ventajas de Ayuso frente a la actual dirección del PP.

Y vamos a ver qué pasa con el posible adelanto de las elecciones andaluzas porque si Juanma Moreno, tras el veto a sus presupuestos en el Sur, decide el adelanto de los comicios, que deberían celebrarse en diciembre, entonces esa batalla electoral podría servir de argumento a Casado para aplazar el congreso del PP de Madrid. Y Ayuso lo sabe y por ello se empeña en que dicho congreso se celebre en marzo.

Y vamos a ver si El Mundo o ABC, o cualquier medio, o casa de sondeos, hacen pública una encuesta nacional con la gran pregunta del millón de: ‘¿quién obtendría más votos frente a Sánchez en las elecciones Generales, Ayuso o Casado?’

Y la conclusión esperada en el Gobierno de La Puerta del Sol es que Ayuso sería la clara vencedora del PSOE porque ella aparece más contundente frente a Sánchez y además le quitaría muchos votos a Vox, lo que no pasa con Casado porque, al contrario, Abascal le quita votos al PP actual.

Tras esa encuesta tan esperada luego vendría la operación de derribo del actual líder del PP mediante la petición, por militantes y dirigentes, de unas ‘primarias’ en el Partido Popular para elegir candidato a la presidencia del Gobierno y si esas primarias se celebran Ayuso las ganará.

Por todo ello, tanto en el PP como en el PSOE, están muy atentos a estos movimientos y desafíos de Ayuso y Yolanda. Y frente a ellos quien tiene la sartén por el mango es Pedro Sánchez con su capacidad de adelantar las elecciones para enfrentarse a Casado, evitando así que Ayuso y Yolanda tengan la oportunidad y tiempo suficiente para reaccionar.

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