PROTOCOLO ANTIABORTO en Castilla y León

Vox revienta la precampaña a Feijóo al colarle el aborto en la agenda política

Aunque Génova pretendía huir del ruido y de los asuntos ideológicos, su socio en Castilla y León ha dado munición al Gobierno y la izquierda con un protocolo que supone un retroceso en los derechos de las mujeres

Vox revienta la precampaña a Feijóo al colarle el aborto en la agenda política

EFEEl vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo.

Hace tan solo una semana el PP de Alberto Núñez Feijóo daba el pistoletazo de salida a la precampaña del 28-M con una apuesta clara por la moderación. Un viaje hacia el centro para ensanchar el espacio de sus votantes encarnado en el fichaje de Borja Sémper como portavoz nacional de la campaña. Con el Gobierno acorralado por las rebajas de penas a decenas de agresores sexuales, e incluso casi una veintena de excarcelaciones, y los previsibles efectos que tendrá en el mismo sentido la reforma de la malversación en los casos de corrupción, al PP se le ponía todo viento a favor para lanzarse a por el voto socialista. Sin embargo, hay algo que Génova no tuvo en cuenta: la impresivilidad de su aliado, Vox, en Castilla y León al colarle un tema tan peliagudo como el aborto en la agenda política.

Feijóo había pedido a los suyos huir del ruido y los asuntos polémicos, de hecho ya había renunciado hace tiempo a convocar una convención ideológica antes de las generales como muchos sectores del partido le pedían. Todo ello con un único objetivo: sacar al sanchismo de las autonomías y los ayuntamientos en las municipales y autonómicas de mayo.

En esta llamada a la moderación y apelando en todo momento al voto útil, al líder del PP no se le escapa que las cuentas no le acaban de salir y que en muchos territorios y consistorios, e incluso para llegar a Moncloa, puede acabar necesitando al partido de Santiago Abascal, de ahí que venga reiterando en las últimas semanas su propuesta de que gobierne la lista más votada, para evitar ser rehén de Vox en la medida de lo posible. En una entrevista en la COPE la semana pasada, el líder popular se mostró convencido de que sería mejor, para España, "un Gobierno del PP en solitario que un gobierno en coalición con Vox" porque, a su juicio, "España necesita resolver los problemas de los ciudadanos" y no los problemas internas de un gobierno, que es en lo que está "entretenido" el Ejecutivo de Pedro Sánchez.

Como si de una premonición se tratara eso es precisamente lo que ha acabado generando Vox, una crisis interna en el Gobierno de Castilla y León, el único donde gobierna en coalición con los populares, y marcando la agenda política a Génova con un asunto que trataba de esquivar: el aborto. Y nada y nada menos que con un protocolo antiabortista inspirado en el Gobierno ultraconservador de Viktor Orbán, expulsado por el Partido Popular Europeo (PPE) por su deriva autoritaria.

El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo de Vox, levantó el pasado jueves en pie de guerra a Gobierno, profesionales sanitarios, asociaciones feministas y las clínicas concertadas, entre otros, al anunciar un nuevo protocolo que suponía un retroceso en toda regla en los derechos de las mujeres. La obligación de los médicos a ofrecer una ecografía 4D o escuchar el latido del feto a una mujer que acudan a la consulta con la intención de abortar son algunas de las medidas que contempla este protocolo, que, según el líder ultraderechista, era de "obligado cumplimiento".

Durante cinco días Vox ha venido la agenda al PP ante un Feijóo que aún no se ha pronunciado y un Mañueco que volvió a romper este lunes su silencio tras manifestarse el sábado. En una rueda de prensa sin preguntas, el presidente castellanoleonés ha desautorizado a su vicepresidente generando aún más confusión, al corregir expresamente el primero al segundo y garantizar que no serán obligatorias para los profesionales sanitarios, como ya señaló el pasado viernes la Consejería de Sanidad, en manos del PP.

Horas antes de la comparecencia de urgencia de Mañueco, García-Gallardo ha subrayado que "los protocolos son de obligado cumplimiento para todos los profesionales de la Sanidad". "Me remito a la nota de prensa de la Consejería de Sanidad del jueves, que es clarísima y cristalina", insistió el vicepresidente, a lo que añadió que "todos los intentos de confundir en este tema deben caer en saco roto". "Si no es de obligado cumplimiento, no sirven para nada", subrayó García-Gallardo, quien rechazó que se haya sentido desautorizado por el presidente de la Junta, cuando aseguró el sábado que en ningún caso los médicos estarían obligados a ofrecer a las mujeres embarazadas la posibilidad de escuchar el latido fetal o realizar una ecografía 4D.

Para García-Gallardo, "el matiz está claro", en el sentido de que no va a ser obligatorio que las mujeres tengan que escuchar el latido o ver la ecografía 4D, sino que lo que sí será obligatorio para los médicos será "ofrecer la posibilidad de tener la información".

Horas después, el presidente de la Junta, en una rueda de prensa, afirmaba que las medidas sanitarias para prevenir abortos en la Comunidad no serán obligatorias para los médicos. "No se obligará a los médicos a nada ni a las mujeres a nada", ha resumido Mañueco, acompañado en la declaración institucional por el consejero de Sanidad, Alejandro Vázquez, quien ahora tendrá la responsabilidad de trasladar por escrito a los sanitarios en qué se traducen las medidas anunciadas el pasado jueves y si existe alguna modificación sobre lo que PP y Vox incluyeron en la nota de prensa entregada al término del Consejo de Gobierno.

El presidente ha subrayado que tiene "muy claro" que "alterar el orden" existente en materia de atención a los embarazos y variar el criterio clínico de los médicos sobre practicar o no determinadas pruebas "puede derivar en coacciones directas e indirectas" hacia las mujeres que quieren abortar, ante lo que ha remarcado que su gobierno "ni las va a promover ni amparar ".

El PP marca distancias con Vox

Mientras los dos socios se enzarzaban en versiones contradictorias, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, es quien ha sido más clara en su rechazo al plan antiabortista de Vox. En un desayuno informativo, la líder madrileña ha reprochado la "improvisación" de García-Gallardo al anunciar dicho protocolo. "Si no sabe de embarazos, para qué habla", se ha preguntado y le ha acusado de "alimentar" al Gobierno de Sánchez para "decir que vuelve la extrema derecha" y de buscar un "conflicto interno" con Mañueco.

Una crítica que ha compartido también el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, quien ha denunciado que Vox y el Gobierno se reatroalimentan" en "polémicas" estériles.

"Asistimos a una guerra interesada entre Vox y el Gobierno, que utilizan a las mujeres y se retroalimentan (...) Vox es un chollo para el Gobierno de Sánchez y Podemos", ha señalado en la misma línea el portavoz de campaña del PP, Borja Sémper. "Los Gobiernos tienen que intentar serenar y ser responsables y sensatos y lo que hemos tenido oportunidad de ver a cuenta de lo sucedido en Castilla y León no es eso, nuestra valoración no puede ser positiva", ha señalado Sémper, en lo que puede interpretarse como un reproche explícito a lo ocurrido en Castilla y León con el Gobierno de coalición entre PP y Vox.

Una polémica que le ha venido bien al Gobierno de coalición de Sánchez, no solo para tapar sus propios problemas sino para alimentar también el discurso del miedo a la ultraderecha que siempre resucita cuando toca acudir a las urnas, una estrategia que en las últimas citas no le ha brindado demasiados éxitos.

De momento, Génova ha apagado, no sin apuros, el primer fuego prendido por Vox para sembrar, o intentarlo, con los temas de su agenda ideológica una precampaña que no ha hecho nada más que comenzar.

Génova, en modo precampaña

El PP afronta esta semana dos citas claves para ponerse en modo precampaña, una el miércoles y otra el viernes. Así este miércoles, el director de campaña del PP, Elías Bendodo, el exministro de Fomento, Iñigo de la Serna, y la senadora Carmen Fúñez, se reunirán con sus equipos para comenzar a trabajar en la redacción del programa electoral. Un programa que estará "muy en contacto con la calle" y que recogerá soluciones para "los problemas reales que tienen los españoles".

A final de semana, el viernes, el PP reunirá al Comité Electoral Nacional para dar luz verde a los candidatos de las capitales de provincia, que serán presentados el domingo por Feijóo en un acto público en Madrid.

Además, este martes el PP de Navarra se reunirá con los ex de UPN, los diputados Sergio Sayas y Carlos Adanero, para abordar su integración en la formación.

Sobre el autor de esta publicación

Luis Villajos

Luis Villajos (Madrid, 1982) es subdirector de Republica.com. Lleva desde 2011, casi desde su fundación, trabajando en este diario. Su paso por diferentes puestos hasta el actual le confieren una amplia visión del funcionamiento de la redacción. Está especializado en información política, aunque también le interesan la actualidad internacional y los temas de denuncia social.