Un lío con un e-mail provoca un cruce de declaraciones entre Iglesias y la Casa Real

La Casa Real envió al líder de Podemos, Pablo Iglesias, la invitación para acudir a la recepción de la Fiesta Nacional del lunes 12 de octubre por correo electrónico, igual que al resto de asistentes, hace algunos días. Miembros de Podemos explicaron el viernes que el líder del partido “no acudiría" al acto tras el desfile "porque no ha recibido la invitación correspondiente”, a pesar de que los tres senadores de la formación confirmaron haber registrado la suya en sus respectivas bandejas de entrada. El otro líder emergente, Albert Rivera, también confirmó que acudiría al festejo del 12 de octubre.

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Fuentes del partido que dirige Iglesias insistieron durante un par de días en que habían revisado todos los correos electrónicos "para cerciorarse de que no se les había pasado”, sin obtener éxito alguno. Por su parte, Casa Real, que no había hecho pública la lista de invitados como es habitual “por respeto al resto de ellos”, sí confirmó tras el revuelo que Iglesias había sido invitado en su condición de secretario general de un partido político que tiene representación en las instituciones españolas. Al parecer, el malentendido se debió a que el correo con la invitación había sido enviado la secretaría de Organización, la dirección electrónica facilitada por Podemos, e Iglesias no había sido informado de su recepción.

Zarzuela ha recordado, al hilo de la polémica, que los criterios utilizados para las invitaciones en este tipo de recepciones se basan en “la coherencia” y persiguiendo el objetivo de que se vean “representados los máximos sectores de la sociedad española” en todos sus ámbitos: político, deportivo, cultural... En la celebración del pasado año fueron invitados asimismo los máximos responsables de aquellos partidos con representación en las Cortes.

Se trata de la segunda Fiesta Nacional de Felipe VI como Rey, al que acompañará además de la Reina Letizia, sus hijas Leonor y Sofía. El acto central consistirá en un homenaje a la bandera nacional en la Plaza de Cánovas del Castillo junto con una parada militar, que se desarrollará entre la Plaza del Emperador Carlos V y la de Colón. Después, tendrá lugar la tradicional recepción en el Palacio Real, a la que asistirá el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y buena parte de su equipo ministerial, así como representantes de la oposición y del resto de formaciones que desde las pasadas elecciones ya tienen representación en las instituciones. Además de los líderes emergentes, debutarán nuevas caras de la política española como la de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena.

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