Trapero volverá a ser citado por la juez tras aportar la Guardia Civil un nuevo atestado

El jefe de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, ha abandonado la Audiencia Nacional tras declarar una hora como investigado por un delito de sedición en relación al asedio a la Guardia Civil en una operación el 20 de septiembre contra los preparativos del 1-O. Trapero ha salido a pie de la Audiencia, en libertad, sin que se le haya impuesto alguna medida cautelar. Ello se debe a que la juez le citará de nuevo para que declare no solo por estos hechos sino también por los acontecimientos del 1 de octubre tras el "voluminoso" atestado presentado esta mañana por la Guardia Civil. Junto a él, serán citados otros tres investigados por el mismo motivo.

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El jefe de los Mossos se ha marchado de la Audiencia en coche entre aplausos de políticos independentistas que han acudido a apoyar a los investigados en la causa que instruye la juez Lamela y gritos de "traidor" de un grupo de ciudadanos que se encontraba en la calle Génova.

La presentación del nuevo atestado, que tiene unos 400 folios y que la Fiscalía considera "trascendente para determinar en toda su dimensión el alcance de la imputación" por sedición y en el que aparece alguna persona más "susceptible de imputación", ha llevado al teniente fiscal, Miguel Ángel Carballo, a pedir a la juez Carmen Lamela la suspensión de las comparecencias para evitar "posibles nulidades", petición a la que se han unido las defensas. La juez, que no ha descartado volverles a citar una vez se hayan instruido con la nueva documentación, se ha opuesto sin embargo a suspender las comparecencias al entender que los investigados habían sido llamados por existir ya datos de la posible comisión de un delito de sedición.

Concretamente, Trapero ha sido citado por la jueza para responder por el acoso que sufrieron el 20 de septiembre los guardias civiles que participaron en la operación Anubis, que es la que se llevó a cabo para desactivar los preparativos del referéndum por parte de cargos de la Generalitat. A los Mossos se les reprochó no haber actuado para defender a los agentes, cercados por una multitud que destrozó sus vehículos y que les impidió en determinados momentos abandonar las sedes oficiales que estaban registrando. Tras admitir la denuncia de la Fiscalía por estos hechos, la juez pidió el atestado al instituto armado, que incluye hasta seis peticiones por escrito de la Guardia Civil a los Mossos en relación con los incidentes, contestadas -en algún caso dos horas después- con escuetas respuestas de que se había dado trámite a la solicitud.

Por lo que ha trascendido de la declaración de Trapero, el mayor ha justificado que no se avisó a la policía autonómica catalana con suficiente tiempo para montar un dispositivo adecuados. “Nos enteramos de los registros por la televisión”, parece ser que ha lamentado. Los Mossos ya adelantaron que Trapero sostendría en su comparecencia que la policía catalana ha cumplido "estrictamente" las órdenes judiciales y de la Fiscalía en sus actuaciones sobre el referéndum del 1-O. De hecho, en los últimos días este cuerpo policial ha colgado mensajes en Twitter defendiéndose de las críticas que está recibiendo. "Os pedimos q mantengáis la confianza en el trabajo de los Mossos que nunca han dejado de trabajar con profesionalidad y respeto a la ley", se puede leer en uno de ellos.

"La Jefatura mantiene que en todas las actuaciones de los últimos días se han cumplido estrictamente las órdenes judiciales y de Fiscalía", sostiene otro tuit.

Trapero, que estaba citado a las nueve de la mañana, llegaba media hora antes a la Audiencia Nacional vestido de uniforme, con semblante serio y escoltado a cada lado por dos comisarios de los Mossos también uniformados. Se trata de Joan Carles Molinero, jefe de la Comisaría Superior de Coordinación Central, y de Ferrán López, jefe de la Comisaría Superior de Coordinación Territorial, y a quien Trapero envió a algunas de las reuniones de coordinación policial con Guardia Civil y Policía Nacional para impedir el referéndum ilegal del 1-O.

Antes de Trapero, ha comparecido por videoconferencia la intendente de los Mossos Teresa Laplana, citada también hoy para declarar como investigada por sedición por el asedio a la Guardia Civil del 20 de septiembre. La juez le ha eximido de trasladarse a la Audiencia Nacional tras acreditar la agente que padece un problema de salud.

Después de Trapero ha comparecido ante la juez el presidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Sánchez, que se ha limitado a responder las preguntas de su abogado, mientras que el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, no ha prestado finalmente declaración a la espera de estudiar la documentación aportada hoy por la Fiscalía. Sánchez y Cuixart alentaron las movilizaciones y el asedio a los guardias civiles durante el 20 de septiembre. Lamela califica la participación de los cuatro investigados como sedición al entender que el fin último de los disturbios era la ruptura de la forma de Gobierno.

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