Tormenta política ante el regreso del emérito, que podría aplazarse por la negativa de Moncloa a que duerma en Zarzuela

Gobierno y Casa Real sortean las explicaciones en torno a la vuelta de Juan Carlos I y evitan alojarlo en dependencias oficiales, mientras PP, Vox y Cs defienden el regreso del exjefe del Estado como "ciudadano libre" ante un PSOE de nuevo enfrentado a sus socios

El Rey emérito Juan Carlos I

Europa PressEl Rey emérito Juan Carlos I

El regreso del Rey emérito a España después de 22 meses en Abu Dabi está resultando ser aún más rocambolesco que su salida. Su vuelta tendría como escenario las regatas de Sansenxo y sería este fin de semana, a más tardar este viernes. Así lo confirmaba el propio amigo del emérito Pedro Campos, presidente del Real Club Náutico de Sanxenxo, un día después de que el propio alcalde de la localidad pontevedresa confirmara también su presencia. Su regreso ya había sido adelantado por periodistas cercanos a Juan Carlos I a lo largo de esta semana, pero en ningún momento ha sido confirmado por Casa Real, ni por Moncloa. Toda ello ha desatado una tormenta política en torno al regreso del emérito, un regreso que podría complicarse después de que conocerse que Moncloa se niega a que Juan Carlos I se aloje en La Zarzuela durante su estancia en Madrid, algo que además iría en contra de lo estipulado en el Decreto 470/2014, donde se le otorgaban de don Juan Carlos el título vitalicio y honorífico de Rey y tratamiento y honores correspondientes, tal y como recuerda El Manantial de Pablo Sebastián.

Pese a la poca -por no decir ninguna- información oficial en torno al regreso del Rey emérito a España, el asunto está provocando una auténtica tormenta política en torno a los detractores de la monarquía y del propio Juan Carlos I y los defensores de la institución y de la figura de Felipe VI.

Desde la Casa Real se asegura no tener "ninguna confirmación de la visita" del emérito, más allá de la comunicación que se realizó este fin de semana pasado informando que el Rey Felipe VI y su padre Juan Carlos I habían acordado verse en Madrid cuando el emérito decidiera regresar a España. Esta comunicación se realizó dentro del viaje que realizó el Rey Felipe VI a Abu Dabi tras el fallecimiento del jeque Jalifa Bin Zayed al Nahyan, donde ni siquiera allí hubo un encuentro entre padre e hijo (solo habrían hablado por teléfono), pese a estar en la misma ciudad, "dadas las características de la ceremonia".

Pese a lo casual de la información de Casa Real sobre el contacto telefónico entre el Rey y el emérito, desde Zarzuela se sigue manteniendo que se desconoce si el exjefe del Estado va a viajar este fin de semana a España, insistiendo en que cuestiones como su alojamiento entran "en el ámbito de su privacidad".

Desde el Gobierno, más de lo mismo. Moncloa asegura que corresponde a la Casa Real informar de todo lo relativo al viaje del emérito, porque se enmarca en un asunto privado, pese conllevar un protocolo para la activación de un servicio de seguridad en torno al emérito.

Y mientras ambas instituciones divagan en las explicaciones, la polémica se va centrando en el lugar donde pernoctará o no Juan Carlos I, una cuestión que lejos de tratarse como un detalle de 'logística' amenaza con convertirse en un auténtico problema que podría echar al traste finalmente la vuelta del emérito.

Dormir o no en Zarzuela y el Decreto 470/2014

Al parecer, Moncloa no es partidaria de que Juan Carlos I pernocte en La Zarzuela, algo que complica su visita a España. Según informa El País, y salvo que cambien los planes, Juan Carlos I irá primero a Galicia y solo el domingo por la tarde o el lunes viajará a Madrid para encontrarse con su familia en La Zarzuela, aunque él pretendía que fuese al revés. Desde allí regresaría a Abu Dabi para ir aumentando poco a poco sus visitas a España y normalizar su situación.

El Gobierno asegura que Zarzuela no es la residencia privada de la Familia Real, sino la sede de la Jefatura del Estado, y que Juan Carlos I, aunque exonerado de cualquier responsabilidad penal, no ha dado explicación alguna ni ha pedido disculpas a los españoles por su discutible comportamiento. Así justifica que no duerma allí. No es apropiado para el Ejecutivo, aunque pueda resultar contradictorio, no pernoctar, pero sí pasar la tarde con su hijo, su nuera y sus nietas.

El problema es evidente, porque si el Rey emérito no puede dormir en la Zarzuela tras estar en Sanxenxo, o tras llegar de Dubai si fuese Madrid su primera parada, tendrá que encontrar un alojamiento en la capital para pasar la noche en condiciones adecuadas de privacidad y seguridad.

Esto fue sin embargo lo que pactaron la Casa del Rey, Moncloa y el entorno del Rey emérito antes del viaje, así que no hay motivo de sorpresa. Pese a ello, y según El País, fuentes próximas a Juan Carlos I no descartan que éste acabe aplazando su visita.

Y es que el hecho de que el Gobierno recomiende que el emérito no duerma en La Zarzuela podría incurrir en contradicción de lo estipulado por el Decreto 470/2014, un texto actualmente en vigor y en el que se asegura: "Don Juan Carlos de Borbón, padre del Rey Don Felipe VI, continuará vitaliciamente en el uso con carácter honorífico del título de Rey, con tratamiento de Majestad y honores análogos a los establecidos para el Heredero de la Corona”.

La tormenta política

Todo ello en medio de una fuerte tormenta política en torno a la figura del exjefe del Estado y su regreso a España que parece solo defender el espectro político de la derecha, con un PSOE enfrentado de nuevo a sus alidados de investidura.

El nuevo líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha recibido con agrado el regreso de Juan Carlos I: "Soy absolutamente partidario de que el Rey emérito, si lo considera oportuno, pueda volver a su país. Que yo sepa no tiene ninguna causa pendiente en nuestro país, es ciudadano español y mantiene su pasaporte como ciudadano europeo y, por tanto español".

Vox también estaría en consonancia con el discurso de los populares en torno al regreso de exjefe del Estado, según se desprenden de las palbaras del portavoz de la formación, Iván Espinosa de los Monteros. "Se trata de una persona de nacionalidad española que puede visitar su país cuando quiera, no tiene nada que ocultar pese a los continuos intentos de la izquierda de señalar y acusar falsamente: no hay nada".

Ciudadanos, a través también de su portavoz, Edmundo Bal, ha defendido que el Rey emérito pueda regresar a España como "un ciudadano libre". Aunque cuando comenzaron a conocerse las causas judiciales en torno a Juan Carlos I, los de Inés Arrimadas expresaron su "decepción" con el exjefe del Estado, ahora han llegado a pedir a los ministros de Unidas Podemos que dimitan por "meterse" con la monarquía.

Y con la derecha unida en la defensa del regreso del emérito, el PSOE se limita a asegurar que "no hay nada que objetar", en un intento de mantener una posición de partido en el Gobierno, pero que le distancia -una vez más- de sus socios de Gobierno y aliados de investidura, que critican que Juan Carlos I regresa a su país para participar en una regata, en lugar de para dar explicaciones por sus actividades económicas.

El portavoz socialista, Héctor Gómez, defendió este martes en una rueda de prensa en el Congreso recogida por Efe que este retorno está dentro de los cauces legales y ha mostrado su "máximo respeto" al Rey emérito y a las decisiones de la Casa Real. Gómez manifestó su total confianza en la monarquía y en el "importante" papel que sigue desempeñando y ha incidido en que todas las explicaciones sobre la visita debe trasladarlas la Casa Real.

Críticas de los socios de Gobierno

No piensa lo mismo que el PSOE su socio de coalición, Unidas Podemos, ni la mayoría de los partidos que apoyan la investidura de Pedro Sánchez: PNV, EH Bildu, Más País y Compromís han criticado la próxima visita del Rey emérito.

"No sé si lo mas adecuado es aparecer en una regata", ironizaba este martes el portavoz del PNV, Aitor Esteban, en el Congreso mientras que desde Unidas Podemos, Pablo Echenique, consideraba "infame" un regreso que demuestra que la monarquía "puede delinquir con total impunidad".

La portavoz de Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, criticaba que la inviolabilidad "perpetua" de la jefatura del Estado siga sin ser regulada, señalando que "ahora sí se puede decir que se está viendo un espectáculo real, en todas sus acepciones, sin precedentes". "¡Bienvenidos a la edad media!", ironizaba Aizpurua, asegurando que el Rey emérito "viene al Estado a pasar revista, a tomar posesión de sus dominios y si puede ser del mar, también".

Miriam Nogueras, de Junts per Catalunya, se mostraba indignada por que un "rey ladrón" vuelva a España sin ningún problema y que un cantante como Valtonyc, que en sus canciones habla de ese "rey ladrón", esté exiliado y perseguido por la justicia española.

"Si por matar un elefante pidió disculpas, por evadir impuestos y cobrar comisiones ilegales, como mínimo merecía una rueda de prensa dando explicaciones y asumiendo responsabilidades", subrayó también el diputado del PDeCAT, Ferrán Bel, que también reprocha al emérito participar en una regata y no dar explicaciones por todos los "escándalos" que ha protagonizado.

Para Íñigo Errejón, de Más País, la vuelta del Rey emérito es "absolutamente bochornosa" y ha denunciado que "ha perdido el respeto a los españoles, convencido de que puede hacer lo que le da la gana". Según recoge Efe, Errejón ha recordado que la Fiscalía vio indicios de sus delitos, pero que estos habían prescrito o estaban protegidos por la inviolabilidad del rey, y ha reiterado que es el momento de hacer modificaciones institucionales para que no se repitan.

Desde Compromis, Joan Baldoví, ha recalcado que le provoca "vergüenza ajena" que el rey emérito haya dicho que viene a regatear y que está desentrenado, "mientras que a algunos políticos de izquierdas les abren y reabren causas absolutamente nimias".

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