CARA A CARA EN EL SENADO

Sánchez y Feijóo arrancan la campaña electoral con duras descalificaciones

El presidente del Gobierno y el líder del PP escenifican un debate en el que ambos dicen tender la mano. Sánchez preguntó al líder del PP si sus actuaciones son por insolvencia o mala fe. El dirigente gallego dice que tendrá su apoyo si renuncia a Unidas Podemos y a sus socios parlamentarios

Sánchez y Feijóo arrancan la campaña electoral con duras descalificaciones

EFEPedro Sánchez y Nadia Calviño escuchan la intervención del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, durante el pleno del Senado

Era un debate parlamentario y sobre la crisis energética, pero más bien pareció el primer envite de la campaña electoral de las elecciones generales entre los dos candidatos que aspiran a ser presidentes de este país: el actual inquilino de La Moncloa, Pedro Sánchez, y el líder del PP Alberto Núñez Feijóo.

Ambos querían el “cara a cara”. Ambos se tenían ganas y ambos tenían sus objetivos. Sánchez, poner en evidencia las contradicciones de Feijóo y desgastar esa solvencia con la que ha entrado en la política española. Y Feijóo, acentuar los mensajes de la división en el Gobierno y la apuesta de los socialistas de buscar gobernar con ERC o EH-Bildu, en lugar de buscar acuerdos con el PP. Y ambos se tendieron la mano, después de lanzar una batería de improperios y descalificaciones uno contra el otro.

Sánchez utilizó su primera intervención para dirigirse a los ciudadanos, y explicar tanto la acción del Gobierno como la situación del país. Anunció que España tiene los suministros asegurados para este invierno, pero que su Gobierno tomará medidas en breve para cambiar “un poco” los hábitos de vida y ahorrar energía. Sánchez precisó que ni va a haber apagones de electricidad o escasez de butano, y dijo que “las medidas no van a ser dramáticas, y los ciudadanos pueden estar tranquilos”, dijo.

Puso en valor los buenos datos de la economía española y quiso lanzar un mensaje de esperanza, aunque admitió que vivimos una situación de incertidumbre. Pero, dirigiéndose directamente a Feijóo, le dijo: “Un responsable público no debe jugar con el miedo de la población”.

Sánchez insistió en su mensaje que su Gobierno está para “mejorar la vida de la gente” y aseguró que los salarios van a seguir subiendo; la productividad y la competitividad van a continuar creciendo y el Estado de Bienestar va a ser más fuerte.

Feijóo en su primera réplica replicó con todos los datos económicos negativos de la economía española, pero el eje fundamental de su mensaje fue pedir al Gobierno que rompa sus alianzas en el Ejecutivo y en el Parlamento. Pidió el cese de los ministros que no ha nombrado, en referencia a Unidas Podemos; y aseguró que el PP es más fiable que EH-Bildu o ERC. “Busque apoyos en el partido que hoy representa la alternativa. No seremos socios permanentes, pero sí aliados de nuestro país”.

Pero Sánchez no recogió el guante. Y lejos del más mínimo acercamiento, aprovechó su segundo turno para fajarse con Feijóo. Sacó toda una batería de declaraciones erróneas o incoherentes del líder de la oposición, y apoyándose en datos contundentes acusó al líder del PP directamente de ser un insolvente o actuar de mala fe.

Sin rigor técnico

Así, le acusó de carecer del más mínimo rigor técnico en sus propuestas. Le pidió que explicara si baja los impuestos que diga qué servicios va a recortar; le recordó que confundió el índice de la prima de riesgo con el tipo de interés; le censuró que haya vaticinado que España entrará en recesión cuanto lo niegan todos los organismo internacionales; le dijo que en su etapa como presidente de la Xunta el déficit pasó de 3.900 millones de euros a más de 11.000 -esto lo negó Feijóo posteriormente- le explicó que no debe decir que no se pueden subir las pensiones con respecto al IPC porque afectan al techo de gasto, cuando las pensiones no están el techo de gasto. Y le reprochó que pida ahora ayudas en el inicio de curso cuando su primera medida como presidente de la Xunta fue quitar el fondo para las ayudas a libros de texto. “¿Y esto lo hace por insolvencia o mala fe?”, preguntó Sánchez una y otra vez a cada denuncia que formulaba.

Todo ello lo calificó Sánchez como “críticas falaces” que tienen como objetivo “meter miedo a los españoles” y recordó que no ha podido contar con el apoyo del PP ni en la pandemia ni en la guerra.

Sánchez admitió que tuvo cierta esperanza de lograr un acuerdo con su nombramiento como nuevo líder del PP y explicó los motivos por lo que pronto supo que es imposible: “Lo que ustedes quieran para España choca contra el interés general y sólo quieren servir a los intereses de unos pocos”. Y añadió: “Y usted y las poderosas fuerzas que representa con sus terminales mediáticas no quieren pactos”.  

A Feijóo en su segunda intervención se le vio subir algo tocado a la tribuna, pero el líder del PP no se salió del mensaje que tenía preparado. Volvió a insistir en buscar un acuerdo con el Gobierno sobre una propuesta en materia energética que presentó en la tribuna y, sobre todo, incidió en el mensaje de que el PP tiene voluntad de acuerdo si deja de apoyar en partidos que no tienen como objetivo España. “Si rectifica nos tendrá a su lado”.

Y acabó diciendo: “Su intervención no es propia de un presidente del Gobierno, es una intervención de oposición, y para ella sólo tiene que esperar a las próximas elecciones generales”. Fue muy aplaudida esta última frase por la bancada del PP.

Sánchez bajó el tono en su tercera y en su última intervención, tras reprochar a Feijóo su capacidad de insultar, quiso acabar con un mensaje de optimismo: “No pierdo la esperanza. Sigo abierto al acuerdo con el PP. Pero actúen de una vez por toda de buena fe y por el interés general”. Y, para demostrarlo, pidió a Feijóo que cumplan la Constitución y renueven el Consejo General del Poder Judicial.

Feijóo esbozó una sonrisa desde su escaño y Sánchez, aplaudido por su Grupo, bajó de la tribuna también con una mueca de satisfacción en su rostro. Ambos saben que esto acaba de empezar y todavía queda un año y medio para las elecciones generales.

Sobre el autor de esta publicación

Manuel Sánchez | Corresponsal Político

Manuel Sánchez (Cáceres, 1967) es periodista y escritor. Trabajó 22 años en el diario EL MUNDO, primero en información judicial y desde el año 2000 se especializó en información política sobre el PSOE y el Gobierno. Tras un año en eldiario.es, de 2014 a 2021 estuvo en el área política de Publico.es. Es autor de los libros: "Las noticias están en los bares" y "Yolanda Díaz, la dama roja".