Sánchez tiende la mano para el acuerdo…pero nadie se la coge

El presidente hizo constantes llamamientos a la unidad y en buscar el apoyo de la Cámara pero no encontró respaldos claros. Se intentarán buscar los votos del PP, pero se cree que el real decreto de medidas por la guerra de Ucrania saldrá adelante con los socios de investidura

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia en la sesión de control celebrada este miércoles en el Congreso

EFEEl presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia en la sesión de control celebrada este miércoles en el Congreso

Fue una constante en su primera intervención y en sus réplicas. "Unidad, unidad y unidad". Con este mensaje el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, subió a la tribuna del Congreso en el pleno de este miércoles para debatir las medidas contra la guerra de Ucrania, entre otros temas, y quiso en todo momento tender la mano para el acuerdo y la unidad… pero nadie se la cogió.

Sánchez, por activa y por pasiva, repitió que ahora más que nunca es necesario “unidad y apoyo” y dijo que lo pide “por el bien de España y el bien de Europa”. Y repitió la pregunta que ya formuló el lunes cuando anunció su paquete de medidas: “¿Qué más tiene que ocurrir para conseguir la unidad de todos?”.

Pero desde el PP, su portavoz, Cuca Gamarra, lanzó un duro alegato contra el Gobierno de Sánchez, y le respondió con otra pregunta: “¿Qué más tiene que ocurrir para que usted cumpla su palabra?”. La dirigente popular se refería con esta pregunta a lo que considera el incumplimiento de Sánchez de su compromiso en la Conferencia de Presidentes de La Palma para bajar impuestos, lo que no se contempla en el real decreto. Además, la dirigente popular calificó el paquete de medidas como “insuficiente”y volvió a reclamar la bajada fiscal.

Vox dejó claro que no dará jamás su apoyo y Ciudadanos, también con un discurso muy crítico, no garantizó en ningún momento su apoyo al Ejecutivo y a su paquete de medidas.

En cuanto a sus socios de investidura, tampoco hubo un apoyo claro, aunque tampoco un rechazo explícito al paquete de medidas como ocurrió en la bancada de la derecha. El PNV pidió medidas más estructurales, y ERC, EH-Bildu o Más País pusieron el foco en profundizar en medidas más de izquierdas y cargar más impuestos a las eléctricas y a las grandes compañías eléctricas.

El socio de Sánchez en el Gobierno, Unidas Podemos, no pudo evitar recordar que queda pendiente acordar una subida de impuestos a grandes empresas y a grandes fortunas, pero su portavoz, Pablo Echenique, valoró positivamente el plan aprobado.

Sánchez, en la réplica, quiso quedarse con lo positivo y no dar por escuchadas las críticas. Así, dirigiéndose al PP, les dijo: “Como ustedes todavía no han dicho que no, me sigo agarrando a ese clavo. Espero que ustedes lo aprueben”, apuntó en referencia al real decreto que salió adelante en el Consejo de Ministros del martes. Al resto de grupos hubo algún que otro "guiño" a sus propuestas, pero sin variar el contenido de lo aprobado el martes.

El resto del debate estuvo marcado por la subida de la inflación, el cambio del Gobierno en el tema del Sáhara y cómo se configura la rebaja energética. Sánchez, estoicamente, aguantó casi ocho horas de debate y sólo salió en una ocasión -supuestamente al baño- no por más de dos minutos.

Desde el Gobierno aún se tiene confianza en conseguir un gran acuerdo y tiene un mes para conseguirlo, que es cuanto tiene que ratificar el Congreso el Real Decreto. Nada más acabar el debate se empezó a negociar en ello. Aún no se descarta conseguir el apoyo del PP y se trabajará para ello de cara a marcar un nuevo periodo. Pero en el Ejecutivo se confía en que, de no ser así, el Real Decreto saldrá adelante con el apoyo de los socios de investidura y con menos dificultades que la reforma laboral.

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