Sánchez se rodea “de gente” para hacer nuevos anuncios, balance de su Gobierno y pedir a la sociedad que no caiga en el miedo

Adelanta que el Gobierno aprobará el subsidio de desempleo para las empleadas domésticas. Dice que su sueño es que España sea una potencia exportadora de energía verde. Asegura que por la excepción ibérica los españoles han ahorrado 2.000 millones en el recibo eléctrico

Sánchez se rodea “de gente” para hacer nuevos anuncios, balance de su Gobierno y pedir a la sociedad que no caiga en el miedo

EFEPedro Sánchez en los jardines de La Moncloa

En los jardines de La Moncloa, con un día envidiable de luz y de temperatura, y rodeado “de gente”, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quiso abrir el curso político potenciando el giro estratégico en su política que pasa por explicar lo hecho, por centrar su mensaje en las clases medias y trabajadoras frente a los poderosos; denunciar el catastrofismo que viene desde las filas del PP e intentar empatizar con una sociedad que, según las encuestas, le da la espalda.

Sánchez, en una intervención de en torno a una hora, se esforzó por cumplir con los objetivos. Rodeado de 50 personas que habían enviado cartas a la Presidencia del Gobierno con determinadas reivindicaciones -Sánchez ha recibido 250.000 misivas desde que llegó a La Moncloa- y que fueron invitados al acto, escuchó en primer lugar a cinco de ellas que le plantearon temas que no sólo no fueron demasiado incómodos para el presidente, sino que podría decirse que estaban entre sus preferidos y que le permitían relatar su gestión.

Así, Almudena, una empleada del hogar de Tomelloso, le pidió derechos para las empleadas del hogar, y Sánchez aprovechó en su intervención final para anunciar que este martes el Consejo de Ministros aprobará el subsidio de desempleo para las empleadas del hogar.

Luego, una estudiante de Segundo de Bachillerato de Rivas Vaciamadrid le instó a apostar por las energías renovables y la lucha contra el cambio climático. Y Sánchez le contestó que el 40% de los fondos europeos irán para este fin.

Una profesora jubilada de Córdoba le pidió que aclarara si iba a mantener el poder adquisitivo de las pensiones, y Sánchez le contestó que está garantizado por una ley aprobada por su Gobierno, que enterró aquella pírrica subida del 0.25% que aprobó el Gobierno de Mariano Rajoy y que está reduciendo el déficit de la Seguridad Social.

Contestó a Rafa, un profesor de Educación Física de Cullera, que la pobreza y obesidad infantil son una prioridad de su Gobierno, y le recordó los planes aprobados al respecto.

Y, finalmente, a Mirella, una estudiante de Derecho de Santa Coloma, le aseguró que las políticas feministas y la búsqueda de la Igualdad y de la perspectiva de género son las banderas de su Ejecutivo.

Pero más allá de estas contestaciones medidas a los intervinientes, Sánchez volvió a insistir en su mensaje de que gobernar es elegir, “y este Gobierno ha decidido gobernar para la gente y reivindicar la política útil”.

Sánchez también indicó que admite que hay incertidumbre en la sociedad, pero pidió a los ciudadanos que no se caigan ni en el miedo, ni en la desconfianza, ni en el desánimo. En este sentido, indicó que los fundamentos de la economía española son sólidos y solicitó a los ciudadanos no dejarse llevar “por discursos del miedo que pregonan el desastre”, dijo.

Y, como si hiciera balance de su gestión de los más de cuatro que lleva en La Moncloa, Sánchez desgranó las medidas sociales más importantes aprobadas. Habló de la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y anunció que seguirá subiendo; recordó la gratuidad del abono transportes, la ley de eutanasia, la ley del “sí es sí”, la ley de memoria histórica, etc.

Y acabó como empezó. Aseguró que su Gobierno quiere ser el Gobierno de la gente, frente a intereses de unos pocos. No hubo apenas críticas al PP, y en todo momento adoptó un tono didáctico y humilde en esa búsqueda por empatizar.

Sobre el autor de esta publicación

Manuel Sánchez | Corresponsal Político

Manuel Sánchez (Cáceres, 1967) es periodista y escritor. Trabajó 22 años en el diario EL MUNDO, primero en información judicial y desde el año 2000 se especializó en información política sobre el PSOE y el Gobierno. Tras un año en eldiario.es, de 2014 a 2021 estuvo en el área política de Publico.es. Es autor de los libros: "Las noticias están en los bares" y "Yolanda Díaz, la dama roja".