Sánchez, desarbolado por la dura sentencia de los ERES y sin un discurso político y Feijóo incapaz de presentarle batalla

El presidente sabe que este otoño no podrá con la inflación y que el PP se puede disparar en las encuestas

Sánchez y Feijoo en el primer cara a cara en el Senado

EFESánchez y Feijoo en el primer cara a cara en el Senado

Al presidente del Gobierno y Secretario General del PSOE la sentencia del Tribunal Supremo sobre los ERES de Andalucía le ha caído como un ‘misil supersónico’ en el Palacio de La Moncloa.

Y ahora ya sabe Sánchez que la incipiente y primera sentencia de Gurtel -aún por confirmar en el Supremo- con la que él impuso la moción de censura a Mariano Rajoy era una nimiedad en comparación con la gravedad de los ERES. Y de las penas impuestas a los ex presidentes de la Junta y del PSOE, Chaves y Griñán, o a varios consejeros andaluces como Zarrias y la ex ministra Magdalena Álvarez (‘antes rota que partía’).

¿Debería Feijóo poner una moción de censura a Sánchez por este caso que se ha confirmado como el mayor caso de corrupción de la Transición con más de 600 millones de euros del erario público robados a los fondos del paro?

Pero ¿como se atreve el presidente Sánchez, después de la sentencia de los ERES, hablar de las conspiraciones de los ‘señores con puros’ o de agredir, personalmente, a los empresarios más importantes de nuestro país porque rechazan unos impuestos demagógicos e ilegales?

Pues no estaría nada mal que Feijóo utilizara en el otoño dicha moción de censura contra Sánchez aunque pierda la votación, a nada que se produzca una oportunidad o noticias sobre el temido empeoramiento de la inflación si Putin continúa avanzando con el cierre del grifo del gas a Europa, cómo lo acaba de hacer con Lituania.

Sánchez impone su calendario con el debate de la nación, comité federal y balance triunfal del curso político del primer semestre de 2022, y de pronto se le cruzado en su camino la sentencia de los ERES y los indultos que podría conceder a los condenados, porque lo de salvar solo a José Antonio Griñán, y enviar a seis consejeros y altos cargos de la Junta a prisión sería otro escándalo.

Pero Feijóo no se mueve, no ha querido entrar como debiera en la sentencia de los ERE por eso de su pretendida ‘moderación’ que ahora se empieza a confundir con la ‘cobardía’. Y se ha limitado a unas declaraciones vagas y de perfil, impropias de un líder del PP y de la oposición.

¿A que espera Feijóo para irrumpir en la batalla política con el ímpetu y el coraje que exige la muy deteriorada situación política, económica y social española, mientras Sánchez reactiva y renueva en contra de España sus famosos pactos Frankenstein?

A Feijóo sus asesores y colaboradores le han dicho que las encuestas le son muy favorables sin mover un dedo y que tiene que seguir así, dejando que el presidente Sánchez se consuma a fuego lento.

Pero el PP necesita un líder y la oposición también. Y hora es que Feijóo salga de su trinchera y a lo más tardar a primeros de septiembre de un paso al frente contra Sánchez, exhiba su liderazgo y propio proyecto político y busque el cuerpo a cuerpo con Sánchez y si es necesario con una moción de censura contra el presidente para la que hay sobrados motivos.

Veremos que ocurre este mes de agosto con Putin, que hace Sánchez y por donde sale, si es que sale, Feijóo a la vuelta del verano. E incluso en agosto si se producen acontecimientos de cierta envergadura. Aunque muchos nos tememos que las vacaciones son sagradas e inalterables para Feijóo.

Pero los medios de comunicación, progresistas y conservadores no le van a dar tregua a Feijóó y lo acabarán sacando ‘a punta de capote’ al centro del ‘ruedo ibérico’ para que nos enseñe lo que es capaz de hacer. Entre otras cosas porque las encuestas que le son favorables no lo san tanto como para garantizarle que puede gobernar en solitario y con autoridad. Eso Feijóo se lo tiene que ganar con iniciativa política y no solo esperando que la crisis y el deterioro del liderazgo de Sánchez vaya creciendo poco a poco y cada día más.

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