Discrepancias en el Gobierno de coalición

Sánchez desoye a Unidas Podemos y aprobará este martes un crédito extra de 1.000 millones para Defensa

Podemos votará en contra del aumento de destructores de EEUU en la base de Rota cuando llegue al Congreso

Los ministros de Unidas Podemos, Ione Belarra, Irene Montero y Alberto Garzón

EFELos ministros de Unidas Podemos, Ione Belarra, Irene Montero y Alberto Garzón

Unidas Podemos ha vuelto a abrir una brecha en el Gobierno de coalición al criticar duramente el aumento del gasto en Defensa que el PSOE quería incluir en los próximos Presupuestos de 2023 y ha pedido a Pedro Sánchez que "reoriente el rumbo" y el gasto público en la fase final de la legislatura. Sin embargo, el presidente del Gobierno ha acelerado y no esperará a las próximas cuentas públicas, sino que el Consejo de Ministros aprobará este martes un crédito para el Ministerio de Defensa de 1.000 millones para avanzar en el cumplimiento de los compromisos adquirido con la OTAN.

Fuentes de Moncloa han indicado que todos los departamentos ministeriales fueron informados de la propuesta en la reunión de la Comisión General de Secretarios de Estado y Subsecretarios que se celebró la semana pasada. De este modo sostienen que la propuesta fue estudiada y validada sin que se produjera ningún tipo de intervención en contra, aunque este mismo lunes, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, se ha opuesto a este incremento, ha asegurado que no está pactado con Unidas Podemos y ha criticado "las formas" con que se ha llevado a cabo.

Por su parte, la líder de Podemos y ministra del propio Gobierno, Ione Belarra, ha reprochado al PSOE que haya descuidado las "banderas" propias de un Ejecutivo progresista y pretenda gastar el dinero público en armas "por exigencia de una potencia extranjera", en lugar de ayudar, por ejemplo, a las familias afectadas por la escalada de los precios.

Belarra ha urgido a abrir la negociación con el PSOE sobre los próximos Presupuestos Generales del Estado para 2023 y ha marcado las prioridades de su formación para el final de legislatura, con medidas "contundentes" de aumento de gasto social. En ese sentido, ha pedido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que reoriente el "rumbo" del Ejecutivo con más medidas para la ciudadanía y menos gasto en defensa. 

En contraposición, Belarra ha lanzado a su socio que las "urgencias" del país no pasan por "duplicar el gasto militar", que a su juicio ya están en niveles "récord" porque "España no está en guerra" sino en protegerse de los efectos socioeconómicos del conflicto de Ucrania, al argumentar que la ciudadanía "no necesita" comprar "bombas ni aviones de combate" por "exigencia de una potencia extranjera", en referencia a Estados Unidos.

De hecho, este lunes Unidas Podemos ha decidido que votará en contra del acuerdo alcanzado con Estados Unidos para ampliar de cuatro a seis el número de destructores norteamericanos en la base de Rota (Cádiz) cuando llegue al Congreso, según han señalado fuentes del grupo parlamentario

La semana pasada el espacio confederal ya avanzó que no les gustaba el pacto sellado y deslizaban que no lo iban a apoyar, aunque no tenían aún el voto decidido, porque tenían una posición "diferente" a la del PSOE, como dijo el presidente del grupo parlamentario y dirigente de En Comú Podem, Jaume Asens.

Sin embargo, ese debate ya se ha producido en el seno de la dirección y los diputados, decantándose por su oposición y el voto en contra. De esta forma, se unen a ERC que también ha adelantado que tampoco respaldará el acuerdo alcanzado entre Sánchez y su homólogo estadounidense, Joe Biden. "A nosotros no nos gusta ese pacto, significa más militares, más destructores norteamericanos y más dependencia y sumisión a Estados Unidos", lanzó Asens la semana pasada.

Belarra ha desglosado entre sus prioridades para las cuentas públicas la puesta en marcha de un fondo dotado con 10.000 millones para invertir en sanidad y educación pública, seguir bajando el abono de transporte público mensual hasta llegar a los 10 euros, una reforma fiscal potente con subida de impuesto a grandes rentas y empresas o volver a incrementar el salario mínimo interprofesional (SMI).

Así lo ha explicitado la también ministra de Derechos Sociales durante su intervención en el Consejo de Coordinación de la formación, donde ha detallado la necesidad de incrementar la ambición de las políticas del Gobierno ante la tendencia inflacionista y los efectos económicos provocados por la guerra de Ucrania. Una posición que se produce tras la celebración de la Cumbre de la OTAN en Madrid y el llamamiento del ala socialista a sus socios minoritarios para que reflexionen y apoyen elevar el presupuesto militar hasta un 2% del PIB del país.

El PSOE sale en tromba contra Belarra

Reproches que ha contestado la ministra de Defensa, Margarita Robles, que ha recordado que la posición del Gobierno en materia de seguridad y defensa la marca Sánchez y ha advertido de que en Podemos "sabrán si les resulta compatible o no" estar en el Gobierno de coalición.

Con ironía, Robles ha instado a su compañera de gabinete Ione Belarra a que pregunte a la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, qué opina de que en Ferrol (A Coruña) dejen de construirse fragatas de la Armada. "Yo le diría a la señora Belarra que pregunte a Yolanda Díaz si dice en Ferrol que se dejen de construir las fragatas F-110 para la Armada, que están creando muchos puestos de trabajo", ha avisado.

Robles ha señalado que ella no es quién para decirle a Podemos si tiene que permanecer o no en el Gobierno: "Cada uno sabrá si está cómodo o no, si puede aportar algo o no".

También el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha respondido a Podemos que el aumento del gasto en defensa es compatible con el de otros servicios como la sanidad, la educación y los asistenciales, y ha estimado que oponerse al mismo, como hace el socio de Gobierno, es un "canto al sol". "Sin un espacio de seguridad claro y debidamente financiado, el conjunto de actividades de desarrollo de servicios sociales y de vida tranquila y pacífica se complicaría", ha avisado.

Desde el PSOE, su portavoz, Felipe Sicilia, ha preferido no comentar las palabras de Belarra y se ha limitado a decir que el Gobierno "está fuerte" de cara al debate del estado de la nación de la próxima semana, donde se expondrá "la hoja de ruta" para acabar la legislatura y la importancia de aprobar medidas que beneficien a la mayoría de los ciudadanos.

No duda de que el Gobierno conseguirá sacar adelante los presupuestos de 2023, como se ha hecho a lo largo de toda la legislatura, porque "no hay plan B".

"Vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano para negociar que los próximos presupuestos incluyan medidas verdaderamente contundentes, eficaces y valientes para proteger el poder adquisitivo y las condiciones de vida de la gente de nuestro país", ha fijado Belarra ante la cúpula de Podemos para defender que esta es la forma de "caminar hacia una victoria electoral" de la izquierda ante el avance de las derechas.

Las "banderas progresistas" las levanta solo Podemos

Es más, ha advertido de la "escalada belicista" que recorre Europa ante este conflicto y ha alertado del duro golpe para la mayoría social que supone la inflación, que "puede dar al traste" con la "senda" que el Gobierno progresista llevó en los dos últimos presupuestos, cuyo último hito son las medidas de mejora del decreto anticrisis.

Pero a juicio de Belarra, los últimos acontecimientos y declaraciones llevan a un momento de legislatura donde "no se perciben unos objetivos políticos claros" en la acción del Gobierno y que esa percepción es compartida por "muchísima gente progresista", que tiene la "sensación" de que Podemos "en solitario" es quien levanta las "banderas" que deben ser "seña de identidad" de un Ejecutivo de izquierdas.

Por tanto, ha afirmado que los próximos presupuestos tienen que ser el "hito" que reoriente el "rumbo" del Gobierno para "recuperar el ritmo" y devolverle un "horizonte político nítido". De hecho, ha lanzado que debe ser "la prueba del algodón" para "acelerar" transformaciones que las bases progresistas "llevan tiempo esperando" y no pueden dilatarse más.

"Es la hora de lo urgente y de lo importante", ha desglosado Belarra para demandar partidas de reforzamiento de los servicios públicos (sanidad, educación y cuidados) y de combate de la inflación.

Prioridades

Concretamente, ha demandado la aprobación "inmediata" de la nueva Ley de Familias con la extensión de los permisos de maternidad a seis meses, la puesta en marcha de una renta universal de cuidados de 100 euros al mes y un permiso retribuido de siete días al año a todos los trabajadores para el cuidado de sus familiares. También apela a cumplir el aumento de 600 millones para Dependencia y ampliar el Plan Corresponsables a 200 millones.

Además, reclamarán en la negociación presupuestaria con el PSOE subir más de 70 millones la inversión políticas de lucha contra las violencias machistas, continuar bajando el abono transporte hasta que cueste 10 euros en todas las comunidades y prohibir definitivamente el corte de suministros a personas vulnerables, haciendo que esas deudas acumuladas sean" asumidas" por las empresas eléctricas.

También ha enumerado, entre sus peticiones, volver a subir el SMI sobre los criterios marcados por la Comisión Técnica que ha asesorado al Ministerio de Trabajo, aumentar en un 15% el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM), que sirve para fijar el importe de muchas ayudas sociales, y actualizar las pensiones y los salarios de los empleados públicos de acuerdo a la inflación.

A su vez, ha detallado que el fondo de 10.000 millones para sanidad y educación pública también está abierto a que las comunidades realicen aportaciones y, por ejemplo, propone que aporten un euro por cada dos que reciban de esta partida. Otra condición es reservar un porcentaje mínimo de ese montante a la Atención Primaria y a la salud mental mientras que en la parcela educativa blindará parte de esa financiación a crear más plazas públicas para enseñanza de 0 a 3 años.

Por otro lado, Belarra ha exhortado a desplegar una reforma fiscal "ambiciosa" que "no puede esperar más", pues no le parece "decente" que tras estas dos gravísimas crisis (la pandemia y la guerra de Ucrania) las grandes empresas y fortunas no hayan aportado ni un euro extra al erario público para hacerlas frente.

De esta modo, ha llamado a reequilibrar la balanza fiscal con un impuesto extraordinario a las energéticas, de aplicación inmediata y exige un tipo mínimo del 15% sobre los beneficios de las grandes corporaciones.

Todo ello sumado a un impuesto a las grandes fortunas, que ya demandaron en el Congreso y que no respaldó el PSOE, que evite que comunidades como Madrid se conviertan en "paraísos fiscales" y haga "competencia desleal" a otros territorios.

Pero además ha reclamado bajar la tributación de las pymes del 25 al 23%, aplicar la tasa 'morada' del IVA superreducido a productos como pañales e higiene femenina, o reducir también este tributo al sector de la peluquería.

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