Puigdemont se da un baño masas en apoyo del referéndum antes de enviar una carta al Congreso

Carles Puigdemont está dispuesto a utilizar todas las bazas a su alcance para que se celebre el referéndum de independencia en Cataluña y, sobre todo, para que sea el Estado el que cargue con toda la responsabilidad del choque de trenes institucional si no llega a celebrarse, que es la opción más probable. Por ello, se ha vuelto a dar un baño de masas para escenificar el respaldo popular a la consulta antes de continuar con la ofensiva epistolar que inició hace unas semanas.

soberanistas-500

Primero, el presidente de la Generalitat escribió al jefe del Ejecutivo central, Mariano Rajoy. En una carta fechada el 24 de mayo, Puigdemont afirmaba: “Ha llegado el momento imprescindible para que los dos gobiernos se puedan sentar en la mesa a dialogar". Una semana después, el 31 de mayo, el propio ‘president’ anunció que había enviado otra misiva a la Comisión de Venecia, el órgano consultivo del Consejo de Europa en cuestiones de derecho, elecciones y referendos, para buscar su aval al referéndum de autodeterminación en Cataluña.

Ninguna de las dos cartas recibió una respuesta positiva. Pero mientras que la de Rajoy no alteró sus previsiones -el presidente del Gobierno recordó una vez más que no puede negociar lo que no le pertenece, es decir, la soberanía nacional y la unidad del Estado- la de la Comisión de Venecia fue un varapalo que Puigdemont interpretó a su conveniencia.

"Cualquier referéndum debe ser llevado a cabo de acuerdo con la constitución y la legislación en vigor", decía la respuesta incidiendo en la ilegalidad de una eventual convocatoria unilateral. De hecho, añadía que “para que la Comisión intervenga debe haber un acuerdo con las autoridades españolas". Y esta segunda parte fue la que eligió el Govern para presentarla como una exigencia al Gobierno de Rajoy para que negocie. Pese a todo, el texto de la carta no dejaba lugar a muchas dudas: "Sin duda usted es consciente" de que debe de haber pacto.

Ahora, Puigdemont se dispone a redactar un nuevo capítulo de la serie epistolar con otra misiva, ésta dirigida a la presidenta del Congreso, Ana Pastor. El Gobierno ofreció el pasado mayo a Puigdemont acudir a explicar su hoja de ruta al Congreso. El plan era repetir la operación que se llevó a cabo con el ‘Plan Ibarretxe’, esto es que el ‘president’ acuda al Palacio de la Carrera de San Jerónimo con una propuesta de reforma del Estatut y de la Constitución que previamente haya sido aprobada por el Parlament, lo cual probablemente acabaría en votación y derrota o, en el caso de que se diera luz verde a su tramitación, en la creación de una ponencia constitucional que alargaría indefinidamente los plazos.

Aunque se desconoce el contenido de la carta que va a recibir Pastor en los próximos días, lo más seguro es que Puigdemont haga un planteamiento distinto, el de debatir directamente su propuesta de referéndum en los términos anunciados el pasado viernes, es decir, con la pregunta: “¿Quiere que Cataluña sea un Estado independiente en forma de república?”.

Con esta propuesta, se trataría de forzar al Gobierno central a que presente su propia contraoferta y, tanto si interviene Rajoy como si no, mantener un debate con el Ejecutivo y la postura política que él representa. De todas formas, en el Govern se mirará con detenimiento lo que haga finalmente el presidente en el debate de la moción de censura de Podemos, que se celebrará este próximo martes. Ahora, ya no se descarta que Rajoy intervenga para dar la réplica a Pablo Iglesias y, de ser así, los soberanistas contarían con un argumento más a favor de un cara a cara entre los dos presidentes, logrando así el altavoz internacional que el soberanismo ha buscado desde el principio en todos los pasos que ha venido dando.

Eso es lo que ha perseguido también este domingo, en un multitudinario acto frente al Monumento de las Cuatro Columnas en Montjuïc, en Barcelona, bajo el lema "Referéndum es democracia". Allí, el exentrenador del Barça y actual técnico del Manchester City, Josep Guardiola, ha leído hoy un manifiesto en nombre de las principales entidades soberanistas, en el que ha hecho una apelación al mundo a apoyar el referéndum en Cataluña: "Pedimos a la comunidad internacional que nos ayude".

Convocaban el acto la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Òmnium Cultural, la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI) y la Asociación Catalana de Municipios (ACM). Guardiola ha apelado a la comunidad internacional a defender el "derecho a la libertad de expresión política" y el "derecho de voto" de los catalanes frente a los "abusos" de un Estado que "no quiere" autorizar un referéndum sobre la independencia de Cataluña. Pero el mensaje fundamental que han lanzado los convocantes ha sido: "Votaremos aunque el Estado español no lo quiera".

El texto del manifiesto, a cuya lectura ha asistido Puigdemont, ha hecho hincapié en que la respuesta del Estado a la petición del referéndum "siempre ha sido que no", por lo que no hay "ninguna otra salida, la única respuesta posible es votar", y en este camino hacia el 1 de octubre el Govern "no estará solo" sino que "todos y cada uno de nosotros estaremos a su lado". El Estado "ha puesto en marcha una persecución política impropia de una democracia en la Europa del siglo XXI", ha dicho Guardiola.

Lo cierto es que, hoy por hoy, el Gobierno sigue en sus trece, por mucho que su portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, instara de nuevo este fin de semana a Puigdemont a que concrete la fecha en la que acudirá al Congreso para poder organizar el debate. En un acto que el PP celebró en Palencia, el portavoz erigió al Gobierno como la parte dialogante del actual choque y recordó al president que su oferta de “mano tendida” no tiene fecha de caducidad, según informa Efe. La oferta del Gobierno, en todo caso, ha vuelto a ir acompañada del aviso de que el Ejecutivo del PP no va a permitir que se celebre el referéndum “porque los derechos de los españoles son iguales en todo el territorio nacional, y también en Cataluña”. Méndez de Vigo resumió la situación, desde el punto de vista de -Rajoy, con estas palabras: “Ilegalidades y actos contrarios a la Constitución, no van a suceder”.

Sobre el autor de esta publicación