Comienzan las tensiones entre Podemos y Sumar

Podemos declara la guerra a Yolanda Díaz: Belarra fulmina a su 'mano derecha' en Sumar, Enrique Santiago

La líder de la formación morada aprovecha la ausencia de la ministra de Trabajo, que está en EEUU, para destituir al líder del PCE como secretario de Estado y colocar en su lugar a Lilith Verstrynge

La ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, y la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, en una imagen de archivo

EFELa ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, y la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, en una imagen de archivo

Las tensiones entre Podemos y el proyecto político de Yolanda Díaz, Sumar, comienzan a evidenciarse. Sin previo aviso y aprovechando que la ministra de Trabajo se encuentra de viaje oficial en EEUU, la secretaria general de la formación morada y titular de Derechos Sociales, Ione Belarra, ha asestado una 'puñalada' a la impulsora de Sumar al destituir a Enrique Santiago, líder del PCE y 'mano derecha' de Díaz, como secretario de Estado de Agenda 2030.

El nombre de su sustituta tampoco es casualidad: Lilith Verstrynge, 'número tres' de Podemos. Un movimiento calculado por parte de la cúpula morada que supone un primer aviso al proyecto de Díaz para ensanchar el espacio de la izquierda y, quizás, el inicio de una guerra de cara al peso que tendrán los partidos políticos en Sumar una vez acabe a final de año el llamado 'proceso de escucha'.

La maniobra de Belarra se produce tan solo dos semanas después de que Yolanda Díaz diera el pistoletazo de salida a Sumar con un acto multitudinario en el Matadero de Madrid. "Esto no va de partidos ni de siglas. Sumar va de vosotras”, proclamó aquel día la líder de Unidas Podemos ante unas 5.000 personas, anunciando el inicio de una gira por toda España durante seis meses para elaborar un nuevo contrato social y democrático con la ciudadanía. Una presentación en la que no hubo referencias a Podemos ni al resto de fuerzas políticas del espacio confederal, relegadas a un papel secundario y diluido dentro de un movimiento ciudadano.

El pasado lunes, la propia ministra de Trabajo desgranó aún más su proyecto en cuanto al rol de las formaciones en esa futura candidatura de cara a las generales de 2023. Y como escenario aprovechó su presencia en los cursos de verano de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), un foro organizado precisamente por Podemos, para lanzar un aviso a la formación dirigida por Belarra. "Podemos tiene que estar en Sumar porque los partidos son imprescindibles para la democracia, pero desde la conciencia de que el reimpulso de la esfera progresista pasa por los movimientos ciudadanos", clamó Díaz, curiosamente acompañada ese día por la ahora sustituta de Santiago, Lilith Verstrynge. La líder de Unidas Podemos remató su postura señalando que, aunque la formación morada fue "clave para romper el bipartidismo", ahora se requiere dar un paso más porque los partidos "no son el todo de la respuesta social" que se requiere actualmente.

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y la diputada de Podemos, Lilith Verstrynge

EUROPA PRESS _ La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y la diputada de Podemos, Lilith Verstrynge

Toda una declaración de intenciones que no ha debido sentar muy bien en la cúpula de la formación morada, dispuesta a convertirse, como hasta ahora en Unidas Podemos, en el eje vertebrador del futuro espacio político o al menos a seguir manteniendo un papel preponderante.

El primer aviso de Podemos

Aunque en las últimas dos semanas las aguas parecían tranquilas en el espacio confederal y el silencio reinaba en la cúpula de Podemos, salvo alguna declaración de alguna de sus dirigentes como la ministra de Igualdad, Irene Montero, asegurando que su formación cerraba filas con el proyecto de Yolanda Díaz y que era su "candidata", la tregua parece haber llegado a su fin

Por sorpresa y aprovechando que la vicepresidenta segunda del Gobierno se encuentra esta semana de viaje oficial en EEUU, la ministra de Derechos Sociales, ha hecho su primer movimiento. Sin comunicárselo previamente a Díaz, Belarra ha cesado, por "decisión propia" al líder del PCE, Enrique Santiago, como secretario de Estado de Agenda 2030 y ha colocado en su lugar a la 'número tres' de Podemos, Lilith Verstrynge.

Aunque se ha vendido como una reestructuración de su Ministerio de cara a afrontar lo que resta de legislatura, en la práctica este cese supone una 'purga' y un primer aviso a la promotora de Sumar. No en vano, el secretario general del PCE es ni más ni menos que la 'mano derecha' de Yolanda Díaz además de haberse convertido en las últimas semanas en el principal defensor de su proyecto político.

La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, con el hasta ahora secretario de Estado Enrique Santiago

EFE _ La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, con el hasta ahora secretario de Estado Enrique Santiago

El día que se lanzó Sumar en el Matadero, Santiago no dudó en dejar absolutamente claro que él está junto a la vicepresidenta cuando hizo acto de presencia la presentación de la nueva plataforma. El dirigente de IU defendió entonces y hasta ahora que Sumar es un proyecto de "futuro" que persigue la "movilización" de la ciudadanía y convertir a la sociedad civil en la "protagonista de la política".

A primera hora de esta mañana, el propio Santiago ha escrito un mensaje en Twitter, que ha borrado a los pocos segundos, donde ya avanzaba que iba a dejar el cargo. "A todos ellos he pedido el mismo entusiasmo y entrega para que la persona que tenga la suerte de ser designada al frente de esta secretaría de Estado cuente con el impresionante empuje y entusiasmo de todo el equipo y pueda cumplir con los objetivos que nos hemos marcado", rezaba el mensaje.

Tras su fulminante destitución, el departamento que dirige Belarra y el espacio confederal han tratado de desvincular este relevo a los problemas internos dentro Unidas Podemos o al lanzamiento de Sumar, circunscribiéndolo únicamente a una reestructuración para afrontar los proyectos del Ministerio en la última fase de la legislatura.

Por su parte, la 'mano derecha' de Díaz ha agradecido a Belarra la confianza depositada en los 16 meses que ha estado al frente de la Secretaría de Estado. A su vez, Santiago ha afirmado que ahora se centrará en "dar impulso" al trabajo legislativo para "ayudar a cumplir el máximo de los contenidos del acuerdo de gobierno" y a volcarse en la articulación del próximo ciclo electoral, lo que requiere que el espacio político en el que participe el PCE e IU "sea lo mas amplio posible".

Desde EEUU, donde se enteró de la noticia, la propia Díaz se ha limitado a desear la "mejor de las suertes" a Enrique Santiago y a Ione Belarra. "En el politiqueo no me van a encontrar jamás, no me verán jamás en cuestiones ajenas a tareas de mi vicepresidencia y a mis tareas de ensanchar la democracia", ha señalado ante los medios de comunicación en Nueva York cuestionada por el cese del líder del PCE.

Con la salida de Santiago ya son dos cargos de IU que salen de los ministerios del espacio confederal tras el cese a principios de junio de Amanda Meyer como jefa de gabinete de Irene Montero. La destitución de Meyer, elegida 'número dos' del PCE en el último congreso de la formación celebrado hace menos de dos semanas, se produjo después de las tensiones que suscitó entre Podemos e IU la negociación para la coalición 'Por Andalucía' y el 'chapucero' registro de la marca, donde la formación morada no quedó inscrita formalmente. Una situación que se regularizó mediante el cumplimiento del acuerdo político alcanzado entre las formaciones de la coalición.

Las 'cloacas mediáticas', otro ataque a Díaz

El lanzamiento de la plataforma Sumar también se vio enturbiado por la guerra desatada entre Pablo Iglesias y Unidas Podemos contra La Sexta a raíz de la filtración de unos audios del excomisario Villarejo. Unas grabaciones, filtradas días antes del acto en el Matadero, en las que el periodista y director de Al Rojo Vivo fue grabado hablando sobre una supuesta cuenta bancaria del entonces líder de Podemos en un paraíso fiscal, información que, según la formación morada, difundió a sabiendas de que era falsa.

Si bien la ministra de Trabajo denunció estos audios señalando que suponen un "grave deterioro para la democracia" y una prueba de los brutales ataques que ha surgido la formación morada desde su irrupción en la escena política, la guerra declarada por Podemos a esta cadena y en concreto a los espacios de Ferreras y de Ana Pastor suponen un ataque a la estrategia de Yolanda Díaz para dar visibilidad a su proyecto político de cara a su debut en las próximas elecciones generales.

Igual que La Sexta fue clave para el crecimiento del partido morado desde su fundación en 2014, Díaz es consciente de que necesita a esta cadena para lanzar a Sumar. Sin embargo, la guerra mediática desatada entre Podemos y Ferreras complica esta estrategia al obligarla a tomar una difícil decisión sobre su presencia en este medio de comunicación.

Y es que con las llamadas "cloacas mediáticas", Pablo Iglesias no ha buscado otra cosa que una nueva exhibición de su influencia como exlíder del partido y su capacidad para condicionar la agenda mediática pese a haber abandonado, supuestamente, la política activa. Y todo ello, pese a que el proyecto de Díaz se encuentra aún en pañales, inmerso en ese 'proceso de escucha', lo que hace prever que las tensiones irán a más cuando comienza a reconfigurarse el nuevo espacio, las listas y el papel de los partidos en este movimiento. Pero eso será otro capítulo, previsiblemente más cruento, que empezará a escribirse a partir de diciembre, sin que sea descartable que surjan nuevas tensiones en el seno del espacio confederal hasta entonces.

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