Pilar Teso, la favorita a presidir el Supremo y el nuevo CGPJ que pactarán Sánchez y Feijóo 

Fuentes socialistas y populares calculan que el acuerdo para renovar el órgano de gobierno de los jueces se producirá entre abril y mayo, para que en junio los nuevos vocales y la presidenta tomen posesión, con casi tres años y medio de retraso.

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Pilar Teso Todo apunta a que habrá renovación del órgano de gobierno de los jueces, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), caducado hace más de tres años. Y su presidencia tendrá nombre de mujer. Hay tres posibles candidatas: las magistradas Pilar Teso, Ana María Ferrer y Celsa Pico, todas ellas de tendencia progresista.

Así lo aseguran fuentes socialistas y populares consultadas por republica.com, quienes calculan que el CGPJ será una de las primeras instituciones que tiene previsto desbloquear Alberto Núñez Feijóo cuando alcance la presidencia del Partido Popular en el congreso extraordinario que esta formación celebrará en Sevilla los próximos 1 y 2 de abril.

La favorita es Pilar Teso, magistrada del Tribunal Supremo desde el año 2008, seguida de lejos por Ana María Ferrer, con seis años menos de antigüedad en el alto tribunal.

La más veterana en el Supremo es Celsa Pico, la tercera mujer que accedió a la carrera judicial en España, de tendencia progresista y de prestigio pero que no cuenta con los apoyos y la red política que ha tejido Teso en los últimos años.

Otras candidatas son Encarnación Roca, vicepresidenta emérita del Tribunal Constitucional -cesada en noviembre de 2021-, y Lourdes Arastey, quien en julio de 2021 fue designada jueza del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

El PSOE quiere lograr el hito de que una mujer presida por primera vez el Tribunal Supremo en sus 208 años de historia. Porque quien preside el CGPJ preside también el alto tribunal. A cambio, ha aceptado ceder a los populares la capacidad para elegir a nueve de los veinte vocales que componen el órgano constitucional. Habría además un décimo vocal ‘oculto’: un magistrado de tendencia conservadora que sería elegido a propuesta del PNV.

Los otros diez vocales serían elegidos a propuesta del PSOE, que cedería puestos a sus aliados en el Gobierno y al ámbito nacionalista catalán.

Las mismas fuentes consideran que Feijóo ha realizado ya varios “guiños” que señalan un deseo de querer superar el bloqueo institucional, en contra de la actitud seguida hasta ahora por el defenestrado Pablo Casado. Como el pasado 3 de marzo, cuando aseguró que pretendía llevar a cabo una política “madura, seria y con sentido de Estado” al frente del PP. “Además, no está comprometido como Casado con sus propias palabras y no necesita un aterrizaje forzoso”, como se ha intentado con Casado en los últimos tiempos, agrega una fuente judicial del ámbito conservador.

Nada más salir elegido en el XX Congreso Nacional de Sevilla, Feijóo y su próximo secretario general, Esteban González Pons, deberán designar a la persona que dirigirá el área de Justicia del PP durante su mandato. Es muy posible que no continúe en el cargo Enrique López, magistrado en excedencia y consejero de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid.

A partir de entonces, comenzará la cuenta atrás y las presiones, tanto políticas como de la misma carrera judicial que demanda la renovación de un órgano constitucional que caducó en noviembre de 2018. No en vano están bloqueados nombramientos claves como los del Supremo donde hay varios puestos de magistrado sin cubrir a causa de las jubilaciones.

El CGPJ a elegir será el VIII de la historia de la democracia.  Fuentes populares calculan que el pacto para renovar el órgano de gobierno de los jueces se producirá entre abril y mayo, para que en junio los nuevos vocales tomen posesión, con casi tres años y medio de retraso.

Son los vocales del CGPJ los que deberán elegir la presidencia del órgano constitucional y del Supremo.

En paralelo, el Gobierno ha cesado en una maniobra agresiva que tenía entre manos, cuando Casado presidía el PP: renovar la Ley Orgánica del Poder Judicial para forzar a un vuelco progresista en el Tribunal Constitucional.

La maniobra es insólita: consiste en reemplazar a sólo dos de los cuatro magistrados del TC cuyos mandatos caducan en cuatro meses, dentro del sistema de reemplazo cada nueve años que se produce en el máximo tribunal de garantías.

Con esta operación, el Ejecutivo habría nombrado a dos magistrados que le corresponden y que seguro que serían de tendencia progresista, y habrían quedado vacantes los dos magistrados que corresponde nombrar al CGPJ.

Ahora, con la inminente llegada de Feijóo al frente del PP, fuentes gubernamentales consultadas por República echan agua a esta operación, de dudoso encaje constitucional a juicio de fuentes populares. Estas fuentes gubernamentales echan balones fuera y explican que era un “mero estudio teórico” que han orillado… por ahora.

Sobre el autor de esta publicación

Luis Villajos

Luis Villajos (Madrid, 1982) es subdirector de Republica.com. Lleva más de una década, casi desde su fundación, trabajando en este diario. Su paso por diferentes puestos hasta el actual le confieren una amplia visión del funcionamiento de la redacción. Está especializado en información política, aunque también le interesan la actualidad internacional y los temas de denuncia social.